Quien llegue a conocer el sentido del dicho de Gunayd de Bagdad según el cual 'el color del agua es el color de su recipiente', admitirá la validez de todas las creencias con respecto a quien las profesa y reconocerá a Dios en toda forma y en todo objeto de adoración. En realidad, el que condena otras creencias sigue sólo una opinión y no tiene verdadero conocimiento. En este sentido ha dicho Dios, según el hadiz: 'Yo soy con él según la concepción que Mi servidor tiene de Mí', lo cual quiere decir que no se manifiesta al hombre sino en la forma de su propia creencia: si éste así lo quiere, la hace ilimitada, absoluta; mas si así lo quiere, la hace restringida y limitada.