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SOMOS EUROPEOS:
Entrevista a Tariq Ramadan [1] Por Claudia Mende
Tariq Ramadan
es considerado por muchos como uno de los intelectuales más influyentes
de
Europa
. En esta entrevista con Claudia Mende, el académico musulmán
suizo habla sobre su modo de entender la ciudadanía europea, su concepto
de la
sharia
y los defectos de una interpretación literal del
Corán
. Usted argumenta que las mujeres deberían
participar más activamente en las mezquitas y en los debates teológicos.
¿Diría, entonces, que una mujer tiene derecho a dirigir la
oración del viernes? Debemos ser muy cautelosos a la hora
de plantear una cuestión sobre la que no existe un verdadero argumento
de autoridad dentro del marco islámico. Sin embargo, en mi opinión,
cualquiera puede dirigir la oración, pues no se trata de algo para
lo cual sea necesario la autoridad de un sacerdote, por ejemplo. Lo que
es mucho más importante en el Islam es que una mujer pueda llegar
a ser faqih, es decir, jurista, jueza, o erudita musulmana.
Yo diría que ahí es donde la autoridad tiene un verdadero significado,
pues dirigir la oración puede hacerse sin tener un gran conocimiento
del Islam; basta con saber el Corán de memoria. Pero continúa siendo una cuestión
de gran importancia simbólica... No lo creo. Mi postura en toda esta
controversia es que, tal y como afirma la corriente mayoritaria, cuando hombres
y mujeres están juntos es mejor que un hombre dirija la oración.
No obstante, también me gusta la postura del mufti de
Egipto
, quien no se opone a que en una determinada mezquita haya una mujer que
dirija la oración. Sin embargo, yo no alimentaría una polémica
sobre algo que no es el principal problema de hoy en día. El principal
problema de hoy en día gira en torno al conocimiento y la autoridad
en todo lo que tiene que ver con las cuestiones legales y jurídicas,
y con la participación en la sociedad. Hablando de cuestiones legales, se
critica mucho la interpretación literal del Corán. Tomemos
el ejemplo de la ley de herencia para las mujeres. ¿Cuál es
su posición al respecto? Tenemos versículos coránicos en los que se afirma con claridad que, cuando se trata de una herencia de padres a hijos, las mujeres reciben la mitad que los hombres. Esto está relacionado con la filosofía que gobierna a la familia islámica, una filosofía que tiene que ver con un determinado concepto de la estabilidad y la justicia, de acuerdo a unas determinadas normas y a un reparto de papeles. [2] Si nos fijamos en las familias de hoy en día podemos ver que no funcionan así, pues hay muchas mujeres que crían a sus hijos solas y asumen responsabilidades. No es posible eliminar del Corán
estos versículos incuestionables, pero si deseamos optar por
planteamientos conectados con la realidad de la justicia, yo preferiría
decir que es una obligación colectiva el desarrollar maneras de
apoyar a estas mujeres mediante indemnizaciones y favoreciendo su autonomía
financiera. Me quedo con esto e intentaría mantener la justicia
en lugar de aplicar los versículos de manera literal, fingiendo
fidelidad al Corán, pero creando con ello injusticia en la práctica. ¿Ve la nueva forma de entender
estas cuestiones, superando el punto de vista literal, como una tarea del
colectivo musulmán europeo? No se trata de hacer teología
islámica europea, sino de cruzar la frontera y dirigirse a los musulmanes
del mundo actual. Pero usted es un pensador europeo... Sí, pero no siempre tengo porque
hablar de Europa. He estado hablando con eruditos en el norte de África,
en Malasia y en otros lugares, pues lo que necesitamos hacer es afrontar
el mundo moderno de manera global. Lo que no debemos hacer es pensar que
lo que nosotros experimentamos aquí no tiene nada que ver con lo que
los musulmanes experimentan en
Turquía
o
Pakistán
. Esto no es correcto. Algunos temas específicos deben resolverse
en nuestras propias sociedades, pero también debemos encontrar una
metodología para relacionarnos con nuestro mundo contemporáneo.
Tenemos que caminar junto a los eruditos conocedores de las escrituras y del
contexto social que afrontan los desafíos aquí, en
Occidente
, pero también en
Marruecos
o en cualquier otro lugar. ¿Qué papel puede jugar
la sharia en una sociedad moderna? Para mí, la sharia no solo es lo que algunos fuqaha [pl. de faqih] y juristas definen como “ley islámica”. Es mucho más que eso, es el camino que nos conduce hacia la verdadera fe. Debemos pensar en las leyes de acuerdo a este enfoque. Esta forma de enfocar la sharia proporciona la visión general que debemos alcanzar. Cuando una ley alemana nos dice que hombres y mujeres deben ser tratados igual ante la ley o que deben cobrar el mismo sueldo por desempeñar el mismo trabajo, para mí, esto es la sharia . Este es mi problema con la interpretación
literal. Algunos estudiosos musulmanes piensan que la sharia y el
sistema laico son incompatibles. Creo que esta opinión es completamente
errónea. En nuestra forma de entender la fe, prestamos atención
por igual a la ley de herencia, a la justicia, a la dinámica social
y a las ciencias. Hay leyes procedentes de pensadores no musulmanes que
son más islámicas que leyes procedentes de pensadores musulmanes
en países islámicos. Me quedaría mucho más con
gran parte de lo que se hace en Occidente que con lo que se hace en los
países islámicos. ¿Significa esto que la sharia
es más una guía moral que un sistema legal? Es un enfoque ético. La ética
islámica implica que debemos regirnos por ciertos valores, y esto
es exactamente lo que vemos en las legislaciones de los países europeos.
Tenemos una constitución, y un enfoque y unas leyes que intentan
ponerla en práctica. En el Islam es exactamente igual. Muchos de
estos objetivos éticos son los mismos en el Islam y en Occidente.
Esta es la razón por la cual es un error oponer ambos mundos. ¿Pero que pasa con los puntos
de conflicto? Mucha gente me dice que sigue habiendo muchos puntos de conflicto, pero en realidad no es así.. Por ejemplo, el concepto tradicional de familia en el Islam habla de matrimonio entre hombre y mujer. Hay algunos eruditos que condenan la homosexualidad con mucha dureza, como los hay en el Cristianismo y en el Judaísmo . [3] ¡Incluso el Dalai Lama condena la homosexualidad! Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que el modelo
de familia islámica ha tenido éxito y yo defenderé siempre
esta visión. ¿Debería por ello condenar a los homosexuales
en nombre de la sharia y decir que son unos delincuentes? No, estoy
diciendo lo contrario. Estoy diciendo que esto pertenece al ámbito
de la vida privada. Existe un ámbito público y otro privado,
y en el ámbito privado podemos decidir lo que queramos. En la esfera
pública, sin embargo, trataré de lograr lo que es adecuado
para mis valores, y los demás también harán lo mismo,
siempre que nos respetemos, aun cuando no estemos de acuerdo en nuestros respectivos
comportamientos. ¿Exige el Islam algún
sistema político en concreto? No existe ningún sistema islámico,
sino principios islámicos. Como en el Cristianismo, el Judaísmo
o el Budismo, los musulmanes tenemos principios que deben regir nuestras
vidas, comunidades y sociedades, y sobre ellos podemos construir nuestro
sistema. Por eso no me gusta hablar del “Estado islámico” como si
fuera un concepto. Sin embargo, debemos promover principios como el concepto
de ciudadanía, el sufragio universal, el Estado de derecho, la exigencia
de responsabilidades políticas y la separación de poderes.
En nuestros países de origen, como en Egipto y otras dictaduras, tenemos
personas elegidas de por vida que no rinden cuentas por su conducta. ¿Cómo define usted exactamente
la separación de poderes? Las autoridades religiosas no pueden
imponer a la gente nada que interfiera con su conciencia. Sin embargo,
el término “sociedad laica” se entiende de un modo diferente en
el ámbito islámico y aquí, en Occidente. La secularización
en Occidente ha supuesto la separación entre la Iglesia y el Estado,
con el fin de abrir una ruta hacia la libertad de culto. Este es un proceso
muy importante y positivo. Por su parte, el laicismo y la secularización
en el mundo islámico no se han desarrollado partiendo de esta base,
y tienen un matiz más negativo, pues están relacionados con
la colonización y la dictadura. Ninguno de los dirigentes musulmanes
que han usado la idea de secularización han sido demócratas.
Así pues, esta idea resulta un tanto ajena y extraña para
los musulmanes, pues posee un trasfondo de colonización y de ausencia
de libertades. Necesitamos encontrar un concepto donde podamos promover el
principio de secularización sin que éste sea rechazado, ya
que las palabras que estamos usando no suelen ser aceptadas. ¿Es aceptable para usted la
separación entre Iglesia y Estado? No solo es aceptable, sino que ésta
fue la única vía inherente al Islam desde su principio mismo.
Los eruditos musulmanes incluso diferenciaban entre dos ámbitos:
por un lado, el de la creencia y el culto (ibadat), y por el otro,
el de los asuntos sociales (muamalat). Pero esta separación no existe
en los estados islámicos... Estos países no son estados islámicos,
sino gobiernos dinásticos o, como
Irán
, gobiernos donde una autoridad religiosa ocupa la cúpula del poder
y controla todo el sistema. Y yo estoy en contra de eso. Realmente, el modo
de estructurar todo esto es diferenciando el papel de estas dos dimensiones.
En Irán, por ejemplo, el proceso de elecciones democráticas
puede ser detenido por las autoridades religiosas, apelando al Islam. Esto
constituye un problema. ¿Está de acuerdo, entonces,
en que el pueblo debe tener la última palabra? El proceso de elección política
debe provenir del pueblo. El problema es quién está debatiendo
las normas y de qué manera vamos a organizar las normas y el aparato
legal. Yo invito a la sociedad civil de los países islámicos
a que participe más activamente en la búsqueda de un sistema
que respete los principios ya citados (el concepto de ciudadanía,
el sufragio universal, etc...), pero sin imitar de manera ciega a Occidente
ni los modelos actuales vigentes en gran parte del mundo islámico. ¿Qué es para usted el
euro-islam? NOTAS.- [1] Fuente: http://www.qantara.de/webcom/show_article.php/_c-478/_nr-905/i.html Traducción y adaptación al castellano elaborada por el equipo de traductores de Alif Nûn . Todas las notas son del equipo de redacción de Alif Nûn . [2] A este respecto, la Dra. Lois Lamya' al Faruqi afirma lo siguiente: “el distinto porcentaje de herencia para cada sexo, que tan a menudo se cita como un ejemplo de discriminación contra las mujeres, no debe considerarse como una prescripción aislada. No es sino una parte de un sistema global en el que las mujeres no tienen la obligación legal de mantener a los otros miembros de la familia, pero donde los hombres están obligados por ley y por costumbre a mantener a todos sus parientes femeninos.” Véase “ Las tradiciones islámicas y el movimiento feminista: ¿confrontación o cooperación? ”, revista Alif Nûn nº 80, marzo de 2010. [3] Para más información sobre la homosexualidad en el mundo islámico, véase Brian Withaker, Amor sin nombre: la vida de gays y lesbianas en el islam , Egales, Madrid, 2007; Saleh Waleed , Amor, sexualidad y matrimonio en el Islam , Oriente y Mediterráneo, Sevilla, 2010; Abdennur Prado , “Estudio sobre la homosexualidad en el islam”, en El islam anterior al Islam , OOZEBAP, Barcelona, 2007, pp. 119-149; Bruce Dunne, “ Poder y sexualidad en Oriente Medio ”, revista Alif Nûn nº 58, marzo de 2008. A Portada |
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