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ISSN 1695-1751                                                                              Número 70 - Abril.2009 / Rabi II   1430
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Estimados lectores:

              La imagen del Islam que habitualmente se proyecta es la de una religión que desprecia los valores racionales y científicos. Las fotos de multitudes de musulmanes vociferando por las calles recorren las primeras planas de los periódicos, reforzando así el estereotipo. Sin embargo, la realidad histórica es muy distinta. Mientras Europa olvidaba la herencia de la civilización clásica, una civilización islámica pujante y activa retomaba el saber grecolatino, mesopotámico, iranio, indio y chino. Pero los musulmanes no se limitaron a transmitir la herencia clásica, sino que la dotaron de su propio genio y, a partir de ahí, alcanzaron sus propios logros científicos y filosóficos. Es importante indicar que ese desarrollo cultural y científico se consiguió en una civilización con un profundo sentimiento religioso. Es decir, el Islam no tuvo la necesidad de despojarse de su personalidad religiosa para hacerse fuerte en el terreno científico. Sólo mucho después, cuando un Occidente secularizado desarrolló una visión científica y tecnológica desconectada de la dimensión espiritual y trascendente de la existencia humana, se impuso en todo el mundo la falsa polémica entre religión y ciencia, que si bien pudo tener su importancia en el ámbito del Occidente cristiano, resulta completamente irrelevante en el ambiente cultural de otras civilizaciones tradicionales.
        En el número de Alif Nûn de este mes tratamos de presentar una amplia perspectiva de la ciencia y de lo que ésta ha significado dentro de la civilización islámica. El primer artículo nos muestra un panorama general de las ciencias en el mundo islámico y la íntima conexión de éstas con el enfoque religioso que anima esta civilización. El segundo artículo, que será publicado en dos partes, es una interesante conferencia del Dr. Nasr en la que el autor reflexiona sobre el impacto de la ciencia moderna en el mundo islámico, y los retos filosóficos y religiosos que ésta plantea. El tercer artículo nos acerca a una institución de primer orden dentro del mundo islámico medieval: el bimaristán. Está institución es un precedente de los modernos hospitales y en este artículo se repasa su funcionamiento tanto a nivel institucional como médico, mostrando todas las ideas pioneras que se pusieron en práctica. Para terminar, nos aproximamos a la sorprendente figura de al-Yahiz. Este personaje del siglo IX, prácticamente desconocido, es, sin embargo, el autor de la primera teoría de la evolución de la que se tiene noticia, elaborada mil años antes que la de Charles Darwin. El articulo recoge su vida y la influencia de su obra en el pensamiento evolucionista europeo.


La Dirección.
Boton Legado Cientifico

    “Hay gentes que piensan que no es necesario estudiar la naturaleza. No queremos, dicen, estudiar la naturaleza, sino la teología. Sépase que estas son palabras de gente perezosa y ociosa, pues la teología se prueba por el estudio de la naturaleza. Dicho de otro modo, no hay oposición entre la razón y la fe.”
 
        Este postulado del cristiano San Juan Damasceno (675-749), hijo del ministro de finanzas del califa Abd al-Malik, resume a la perfección la posición generalizada en los primeros siglos del Islam.
Los musulmanes habían ocupado rápidamente todas las áreas que permanecieron bajo la influencia de la civilización griega (Siria, Palestina y Egipto). Allí vivían los últimos sabios procedentes de la escuela de Alejandría, clausurada por Justiniano unas décadas antes de la expansión del Islam. Estos sabios eran cristianos, pero la cultura greco-helenística sobrevivía aún incorporada en la teología cristiana. De igual modo sucedió en el caso de la civilización irania preislámica, que ocupaba buena parte de lo que hoy es Iráq, Irán y Asia Central, territorios que pronto caerían bajo la influencia del Islam. Con todos ellos –ya fueran griegos o persas– se relacionaron los musulmanes, buscando todo lo que de verdadero y útil pudieran transmitir, de modo que no destruyeron el patrimonio cultural de los pueblos vencidos, sino que supieron integrarlo con amplitud de miras, preparando así el florecimiento e irradiación de su propia cultura, inspirada en todos sus aspectos por la visión unitaria del Corán.
       
    
Boton Islam Ciencia Moderna

        En esta ocasión limitaré mi discurso al Islam y su relación con la ciencia moderna. Se trata de un asunto muy delicado y extremadamente difícil de abordar. Podría decirse que no es un tema plagado de peligrosos escollos en el camino, pues no se trata de una cuestión política. No levanta pasiones como lo hacen otros asuntos pero, sin embargo, es de gran trascendencia, pues afectará de un modo u otro al futuro del mundo islámico en su conjunto.
        Muchas personas piensan que, de hecho, no existe una cuestión tal como el problema de la ciencia con respecto al Islam. Dicen que, no importa lo que sea, la ciencia es la ciencia, que el Islam siempre ha alentado el conocimiento (al-ilm, en árabe), que, por lo tanto, debemos fomentar la ciencia, y que no hay ningún problema al respecto. Pero el problema está ahí, porque desde que en muchos países islámicos los niños comenzaron a estudiar la ley de Lavoiser, según la cual el agua está compuesta de hidrógeno y oxígeno, al regresar a casa por la tarde dejan de hacer sus oraciones. No hay país del mundo islámico que no haya sido testigo de un modo u otro del impacto que de hecho ha provocado el estudio de la ciencia occidental en los principios ideológicos de su juventud. Todos los regímenes del mundo islámico, sea cual sea su inclinación política, desde los gobiernos revolucionarios a las monarquías, desde las seudo-democracias hasta los regímenes totalitarios, gastan su dinero para enseñar a la juventud la ciencia occidental. Esto se debe a que la ciencia está relacionada, en primer lugar, con el prestigio, en segundo lugar, con el poder y, por último, porque sin la ciencia es difícil solucionar ciertos problemas dentro del mundo islámico. Hoy veo a muchos musulmanes entre el público asistente, a muchos de los cuales sus padres, su gobierno o algunas universidades les habrán pagado su educación precisamente para incorporar la ciencia islámica al mundo musulmán. Es por esto que nos encontramos ante un tema que ocupa un lugar bastante importante en las preocupaciones del mundo islámico. En los últimos veinte años, las diversas dimensiones de este problema han comenzado a atraer a algunas de las mejores mentes del mundo islámico
          
               
Boton bimaristan

             La palabra bimaristán proviene de la lengua persa y significa “hospital”. Está formada por el vocablo vīmār o vemār, que significa “enfermo”, y el sufijo stan, que indica lugar. De este modo, bimaristán vendría a significar literalmente “lugar de los enfermos”.
           En el mundo islámico medieval –sobre todo en el oriente musulmán– la palabra bimaristán se empleó para designar un hospital en la acepción moderna del término, es decir, un establecimiento donde los enfermos eran acogidos y cuidados por personal cualificado. En este sentido, los médicos musulmanes fueron los primeros en distinguir entre el hospital y otro tipo de instituciones como hospicios, asilos o leproserías, que en la antigüedad servían para aislar de la sociedad a los enfermos y a los perturbados y deficientes mentales, en lugar de ofrecerles una verdadera cura. De este modo, los bimaristanes medievales pueden ser considerados como los primeros hospitales en el sentido moderno de la palabra. Los primeros hospitales públicos, hospitales psiquiátricos y facultades de medicina también fueron introducidos por los médicos musulmanes medievales.

         

Boton Al Yahiz Evolucion

        Aunque al-Nazzam  dio los primeros pasos en el terreno del pensamiento evolucionista en la historia de la ciencia, la teoría de la evolución en su forma completa fue presentada por primera vez por el gran zoólogo al-Yahiz, en el siglo IX. El fue el primero en formularla. La teoría de al-Yahiz es un ejemplo de la revolución y la innovación científicas que han tenido las más amplias repercusiones en el pensamiento humano. Es justo decir que muchos problemas de la filosofía de la Naturaleza se enfocaron de otra manera tras la revolución de al-Yahiz y sus sucesores. Antes de describir las opiniones del propio al-Yahiz y su influencia en los pensadores musulmanes y europeos, en especial sobre Lamarck y Darwin,  quisiera ofrecer algunos datos biográficos y bibliográficos.


Boton_Poema


"¿Pero no dice el corán que Dios es Compasivo?"
Se preguntará desde allí arriba
sentado en el café de los poetas,
impecable de seda y cachemir,
entre Abu Nuwas y al-Yahiz
y se reirá sin duda de los necios,
pardomuertos en vida
que se atreven a juzgarte.



                                                   _Nizar Kabbani
                                                            " El Libro del amor "
                                                           

 

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