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SUAKIN:
MILENARIO PUERTO A ORILLAS DEL MAR ROJO [1] R.H. Shamsuddín Elía [2] “[...] Ese mismo día llegamos a la isla de Sawakin (Suakin). Esta isla está a seis millas de la tierra firme y no tiene agua, ni sembrados ni árboles; traen el agua en barcas, pero también hay zafareches para recoger la lluvia [...] tienen muchas cabras, así como manteca y productos de la leche, de los cuales llevan una parte a La Meca. [...] Cuando llegué a esta isla, su sultán era el jerife Zaid Ibn Abu Numayy.” Ibn Battuta,
A través del Islam
.
Introducción
Suakin es un islote resguardado en una
bahía sobre el Mar Rojo. En la costa oriental de Africa existen
otros enclaves similares
Las flotas de Hiram, rey de Tiro (969-936 a.C.), y de Salomón, que navegaban entre el puerto israelita de Ezión-Gueber y la misteriosa Ofir [7] , recalaban en Suakin. Para los romanos fue un puerto estratégico a mitad de camino entre Aqaba (puerta marítima de la Petra nabatea, hoy Jordania) y el Cuerno de Africa. Una expedición de los sasánidas enviada por el soberano Josroes I, llamado Anushirwan, pasó por Suakin hacia el 576 d.C., para expulsar a los abisinios de Arabia del Sur, la cual se convirtió por un breve tiempo en provincia persa. [8] El famoso erudito musulmán marroquí Ibn Battuta [9] (1304-1377) nos dejó una curiosa semblanza de su entrevista con el sultán de Suakin, el Sheij Zaid Ibn Abu Numayy, en el año 730 d.H / 1329-1330 d.C. [10] En 1541, una flota portuguesa que se
disponía a atacar a los musulmanes de Tigré (hoy provincia
norteña de Etiopía, vecina a Eritrea) A finales del siglo XVII, el viajero y farmacéutico francés Charles Jacques Foncet [12] informó que Sennar, la capital del dominio islámico sudanés de Funj situada sobre el Nilo Azul, tenía un importante tráfico comercial hacia el este, a través de Suakin. Por esta época, Suakin ya era el puerto de embarque por excelencia para los peregrinos musulmanes que desde el Sudán oriental y occidental se dirigían hacia las ciudades santas de Medina y La Meca. El gran viajero suizo Johann Ludwig Burckhardt [13] visitó Suakin en 1814, en ruta hacia Jeddah. Desde la apertura del Canal de Suez, Suakin se convirtió en una recalada estratégica a mitad de camino en la ruta del Mediterráneo al Indico. Este islote fortificado muy próximo al continente estaba habitado por musulmanes de distintos orígenes. Mayoritariamente, la población estaba compuesta por los beyas (pueblo negro integrado por las tribus Hadendowa, Amarar, Ababda, Banu Amir y Bisharin), y también por egipcios, turcos, hiyazis (del Hiyaz) y hadramis (del Hadramaut, región en el sur del Yemen, próxima a Omán).
Las fuerzas colonialistas utilizadas
en Suakin en ese periodo llegaron a la cifra de veinte mil, provenientes A lo largo del siglo XX, el legendario fondeadero se fue recuperando, y una población optimista posibilitó que Suakin hoy sea un punto en el mapa. NOTAS.- [1] Extracto y adaptación del artículo aparecido en la revista El mensaje del Islam nº 11, abril de 1995. (Nota de la Redacción). [2] Profesor del Instituto Argentino de Cultura Islámica . Véase, del mismo autor, “ David Roberts: de Granada a Jerusalén ”, en revista Alif Nûn nº 47 (marzo de 2007). (Nota de la Redacción). [3] Es decir, “nacidos en Shiraz”. Debido a la gran afluencia de viajeros procedentes de la ciudad persa de Shiraz hasta las costas de África oriental, el término shirazi se convirtió en sinónimo de “extranjero” en lengua swahili y hasta la fecha continúa empleándose ese vocablo. (Nota de la Redacción). [4] Para más información sobre las grandes ciudades portuarias de la costa oriental africana, véase Basil Davidson, “ Ciudades de coral ”, en revista Alif Nûn El Islam en Africa oriental: los musulmanes de Malawi ”, en revista Alif Nûn nº 36, marzo de 2006. (Nota de la Redacción). [5] Abu Muhammad al-Hasan ibn Ahmad al-Hamadani (893-945). Geógrafo, poeta y escritor, conocido como “la lengua de Arabia del sur”. Sus obras incluyen la enciclopedia al-Iklil . [6] Para más información, véase Juan Jesús Vallejo, Breve historia del antiguo Egipto , Editorial Nowtilus, Madrid, 2005; María Eugenia Aubet, Comercio y colonialismo en el Próximo Oriente antiguo , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2007; Manuel Hidalgo Huerta, El Egipto de los faraones , Biblioteca Nueva, Madrid, 2000; Juan Carlos Moreno García, Egipto en el Imperio Antiguo , Edicions Bellaterra, Barcelona, 2004; Antonio Pérez Largacha, Egipto en la época de las pirámides , Alianza Editorial, Madrid, 1998; María Luz Mangado Alonso, El esplendor egipcio , Editorial T&B, Madrid, 2005; Nicolás Grimal, Historia del antiguo Egipto , Editorial Akal, Madrid, 2004. (Nota de la Redacción). [7] Región desconocida adonde iban y venían los marinos de Hiram y Salomón para traer oro, piedras preciosas y otras mercaderías suntuosas. Mencionada en el Antiguo Testamento de la Biblia: 2 Reyes 9-28, 22-49; Crónicas 8-18. Los investigadores especulan con probables localizaciones: Arabia Feliz, Yemen, la India y Africa del Sur. [8] Para conocer con más detalle estos acontecimientos, véase Redacción Alif Nûn, “ Nacimiento y expansión del Islam ”, en revista Alif Nûn nº 59, abril de 2008. (Nota de la Redacción). [9] Para conocer más sobre la figura de Ibn Battuta, véase Redacción Alif Nûn, “ Cartógrafos, exploradores y viajeros musulmanes ”, en revista Alif Nûn nº 47, marzo de 2007. (Nota de la Redacción). [10] Véase Ibn Battuta, A través del Islam , Editora Nacional, Madrid, 1981, págs. 336-337. (Existe una edición más moderna de esta misma obra, donde puede consultarse la citada referencia a Suakin: Ibn Battuta, A través del Islam , Alianza Editorial, Madrid, 2006, págs. 358-359. [Nota de la Redacción]). [11] Capitán y navegante portugués muerto en 1575, hijo de Vasco de Gama (1469-1524). Fue gobernador de Malaca (1536) y Goa (1540). La expedición contra los musulmanes de Tigré fue un fracaso, pereciendo en la misma su hermano Cristóbal de Gama (1516-1542). Esteban retornó a Portugal y cayó en desgracia. [12] Este curioso personaje practicó su ofició en El Cairo a partir de 1687, y allí estudió la farmacopea y la farmacología del Islam. Entre 1699 y 1770, en Gondar, Etiopía, curó de la lepra al emperador Iyasu I y a su hijo. Su libro Un viaje a Etiopía en los años 1698, 1699 y 1700 es la única fuente europea sobre Abisinia y Sudán en este periodo. Foncet falleció en 1706. [13] Converso al Islam con el nombre de Ibrahim Ibn Abdallah, Johann Ludwig Burckhardt (1784-1817) recorrió varios lugares de Oriente Medio. En 1809 viajó a Siria y en 1812, de camino a El Cairo, descubrió el sitio arqueológico de la antigua ciudad nabatea de Petra. También descubrió los monumentos de Abu Simbel en 1813 y visitó La Meca en 1815. Es autor de libros como Viajes por Nubia, Viajes por Siria y Tierra Santa y Viajes por Arabia. [14] Muhammad Ahmad Ibn al-Saied Abdallah al-Mahdi (1844-1885). Este guerrero místico de humilde origen apareció en 1881 y rápidamente se convirtió en el líder indiscutido de los musulmanes sudaneses. Luego de derrotar repetidas incursiones punitivas anglo-egipcias, fundó el Estado islámico de la Mahdiya (1885-1898), que sería el asombro y la pesadilla del mundo victoriano. (El impacto fue tal que el mismo Hollywood llevó a la gran pantalla la historia del Mahdi en una adaptación cinematográfica de los años cincuenta titulada Kartum . [Nota de la Redacción]). [15] Uzman Ibn Abu Bakr Dinqa (1840-1926), comúnmente conocido como Osman Digna, fue un musulmán de origen kurdo, descendiente de una antigua familia de Diyanbakir (hoy Turquía). Fiel al liderazgo de Muhammad Ahmad (ver nota 13), desde fines de 1883 se levantó contra la intromisión angloegipcia en el Sudán. Fue capturado por los ingleses el 13 de enero de 1900 en las colinas de Waribba, a unos cien kilómetros al sur del puerto de Suakin, y vivió confinado en el desierto nubio, a orillas del Nilo, hasta los 85 años. [16] Fuzzy wuzzy (en inglés, fuzzy significa “rizado” y wuzzy es una onomatopeya) fue el mote que los británicos pusieron a los combatientes sudaneses de la tribu Hademdowa, dirigidos por Osman Digna. En la batalla de Tamai, el 13 de mayo de 1884, lograron ser los primeros en quebrar un cuadro de fusileros británicos y capturar una batería de cañones navales. El propio Rudyard Kipling llegó a escribir un extenso y significativo poema sobre los fuzzy wuzzy , del cual reproducimos una parte: “Peleamos contra muchos hombres allende los mares, / y algunos resultaron valientes y otros no tanto: / el pathano, el zulú y el birmano; / pero, de entre todos, el fuzzy fue el más excelente.” Véase A Choice of Kipling´s Verse, Faber and Faber, Londres, 1989, págs. 174-176. A Portada |
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