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Desde la aparición del Islam y la revelación del Corán en los primeros años del siglo VII d.C., el Libro Sagrado de los musulmanes ha sido objeto de análisis muy exhaustivos. La gran mayoría de estos estudios se ha centrado en los aspectos teológicos y legislativos del Libro Sagrado, pues el Corán proporciona a los musulmanes una guía detallada para sus asuntos diarios. Junto con los dichos, los actos y las recomendaciones de Muhammad, el Corán ha sido la principal fuente de autoridad legal para los musulmanes durante los últimos catorce siglos. Los eruditos musulmanes han examinado, analizado e interpretado concienzudamente los distintos versículos del Libro Sagrado, detallando los requerimientos que el Corán impone a los musulmanes para que éstos alcancen la pureza espiritual. De este modo, además de su valor legislativo y teológico, el Corán también ha servido como fuente para la guía espiritual de los seguidores del Islam. Sin embargo, hay otro aspecto del Corán
que ha recibido mucha menos atención que su dimensión teológica
y legislativa, y ese es concretamente su importancia a nivel lingüístico,
pues el Corán fue sin duda el primer libro escrito en árabe.
La aparición del Islam y la revelación del Corán provocó
un efecto transcendental en la situación, el contenido y la estructura
del idioma árabe
[2]
. Este artículo examinará la influencia lingüística
del Corán y el impacto de su revelación en el árabe.
Explicaremos cómo el idioma árabe, además de ser sumamente
eficaz como medio para la revelación del Sagrado Corán y la
difusión de la nueva fe, se benefició enormemente del nuevo
papel adquirido con la aparición del Islam. La revelación del Corán en árabe sentó las bases para una relación especial y duradera entre este idioma y el Islam. Por un lado, el árabe proporcionó un medio muy eficaz para transmitir el mensaje religioso; por el otro, el Islam ayudó al árabe a adquirir su estatus de idioma universal que ha continuado disfrutando desde la Edad Media, surgiendo como uno de los principales idiomas a nivel mundial. Se dice que el árabe no sólo se ha limitado a estar “subordinado al Islam” [3] sino que también ha sido un medio importante en “el resurgimiento cultural y nacional de los países arabófonos.” [4] El árabe es un idioma rico y expresivo que ha jugado un papel destacado en preservar la cultura del mundo arabófono. Sin embargo, sin el vínculo establecido con el Islam, probablemente el árabe no habría experimentado la revolución interna que experimentó ni se habría expandido más allá de las fronteras de la Península Arábiga con la velocidad y amplitud que lo hizo. La relación del Islam y el Corán
con el árabe va más allá del simple uso de un idioma
para comunicar un mensaje divino. Hay una serie de factores que hacen especial
esta relación si la comparamos con la que existe entre otros libros
sagrados y los idiomas en los cuales aparecieron, pues el árabe ha
llegado a estar estrechamente asociado con el Islam, y en este sentido ha
adquirido un estatus semioficial. Es incuestionable que cualquiera que profese
el Islam no puede ignorar el papel jugado por el árabe en su fe. Por
tanto, abrazar el Islam implica entrar en contacto y familiarizarse con el
idioma árabe. Esta familiaridad es necesaria pues se requiere memorizar
y recitar los versículos coránicos en su idioma original cuando
se llevan a cabo los rituales diarios
[5]
. Otros libros sagrados pueden haber tenido un impacto sobre
los idiomas en los que surgieron originalmente, pero el impacto que el Islam
y el Corán han tenido sobre el árabe parece ser único
en cuanto a su alcance y duración. A menudo se ha dado el caso de que
un libro sagrado surja en un idioma dado y luego sea traducido a otros idiomas,
en los cuales continúa leyéndose y recitándose cuando
se llevan a cabo los rituales. Pero en el caso del Corán, aunque ha
sido traducido a muchos idiomas, estas traducciones no pueden reemplazar al
idioma original como lengua de culto, la cual continúa siendo el árabe
para todos los musulmanes, tanto para hablantes nativos como para el resto. A menudo se ha argumentado que el Corán no sólo es el primer libro en idioma árabe y el de factura lingüística más elevada, sino también el argumento más poderoso de Muhammad contra quienes dudaban de su Mensaje. La cuestión que debe ser abordada aquí se refiere a por qué un libro sagrado, una composición del lenguaje, debería ser aclamada como el argumento más poderoso del Islam (y de Muhammad) [6] . A veces se ha dicho que otros profetas han realizado milagros más tangibles. En el caso de Muhammad, sin embargo, el milagro no fue comparable al báculo de Moisés [7] o a los poderes de curación de Cristo, sino que simplemente se trató de expresar el Corán en forma de lenguaje. Para comprender porque un libro –el Sagrado
Corán– fue el argumento más poderoso o el milagro de Muhammad,
es necesario comprender qué papel jugaba el idioma y la retórica
en las vidas de los árabes preislámicos. Comprender esto ayudará
a demostrar por qué la revelación coránica a través
de Muhammad recibió tanta atención entre sus contemporáneos,
quienes no sólo empleaban con elocuencia el idioma, sino que tenían
en gran estima a quienes eran hábiles en el arte de la retórica.
[8]
Antes del nacimiento del Islam, el árabe era principalmente un idioma hablado, con una tradición oral de compleja poesía y, en menor grado, de prosa [9] . La escritura todavía no se había desarrollado por completo y la memorización era el modo más habitual de conservar las narraciones [10] . Tanto la poesía como la prosa en la época preislámica se ocupaban de una variedad de temas bastante limitada que, en el caso de la poesía, incluía la alabanza, el elogio (panegírico), la sátira y el amor y, en el caso de la prosa, supersticiones, leyendas, parábolas y cuentos con moraleja. [11] Los árabes preislámicos se preocupaban mucho por su lenguaje y por un modo de hablar elocuente y preciso, siendo esto último uno de los principales requisitos para destacar socialmente. Sobre este punto en particular, el profesor Hitti escribe: “Nadie en el mundo muestra una entusiasmo y una admiración semejantes por la expresión literaria ni se conmueve tanto con la palabra, hablada o escrita, como los árabes. Apenas ningún idioma como el árabe parece capaz de ejercer una influencia tan irresistible sobre la mente de sus hablantes.” [12] Lo que hizo a este fenómeno aún más singular es la ausencia casi total de otras formas de expresión artística como la música, la pintura o el teatro. La única modalidad de expresión artística elaborada que resultó apropiada para los árabes preislámicos fue el arte de la palabra [13] . La elocuencia y la habilidad para componer prosa o poesía de manera elocuente era el rasgo más destacado de todo beduino digno de respeto. [14] Otros tantos rasgos incluían la equitación, el valor y la hospitalidad. Por su propia naturaleza y estructura, su abundancia de imágenes, vocabulario y figuras retóricas, el idioma árabe se prestaba a elaborar composiciones poéticas y una harmoniosa prosa. La tremenda cantidad de poesía que hemos heredado da testimonio del destacado papel jugado por el lenguaje en la Arabia preislámica. De hecho, el papel jugado por el lenguaje y la poesía era tan importante que otros campos de estudio desarrollados durante los primeros siglos de la era islámica estuvieron muy influenciados por el estudio de la literatura poética, ya consolidado por aquel entonces. [15] La importancia de la poesía en esa época queda claramente de manifiesto en los escritos de los eruditos de siglos posteriores. Al-Yahiz (m. 869), por ejemplo, cita las obras poéticas en su famoso al-Bayan wa l-Tabyin [16] . El gramático al-Asma‘i (m. aprox. 830) usaba el término fasih (elocuente) para referirse a los poetas de los que hablaba. La siguiente cita ilustra mejor la importancia atribuida a la habilidad en el uso del idioma en la Arabia preislámica:
En su 'Uyun al-Ajbar, Ibn Qutayba define la poesía como sigue:
Ibn Jaldún (m. 1406), un destacado erudito del siglo catorce [19] , comentaba la importancia de la poesía en la vida árabe:
Casi cuatro siglos antes, Ibn Faris (m. 1005) se explayó sobre el mismo tema, pero fue más allá en sus comentarios sobre la calidad de la poesía compuesta durante la época preislámica:
Este era el papel que la palabra jugaba en la vida de los árabes preislámicos. Dado el énfasis que ponían en un discurso elocuente y adecuado, la destacada posición ocupada por quienes poseían talento para la creación lingüística y el orgullo que los primeros árabes sentían por su idioma, resulta un poco sorprendente que el Corán fuera revelado en el más elocuente, adecuado y elaborado estilo que el idioma árabe haya conocido. Sin duda, el Corán posee un grado de excelencia a nivel lingüístico sin paralelo en la historia del idioma árabe. Los teólogos explican este fenómeno como la sabiduría de Dios que orientó a los elocuentes árabes por medio de aquello en lo que se mostraban más hábiles y con lo que se sentían más cómodos. De este modo, la eficacia del Corán quedó garantizada, pues representaba un grado de elocuencia inalcanzable incluso por los oradores más locuaces. El Corán continúa siendo un libro de una calidad inimitable, no sólo desde el punto de vista lingüístico, sino también desde el intelectual. Cuando los compatriotas de Muhammad lo desafiaron a realizar un milagro, de acuerdo con la tradición de otros profetas, él les presentó el Corán. El propio Libro Sagrado enfatiza en repetidas ocasiones su carácter inimitable. El Corán desafía a los incrédulos de este modo:
En otro capítulo aparece un desafío aún mayor: “O dicen: ‘Él (Muhammad) lo ha inventado’. Di: ‘Si es verdad lo que decís, traed una azora semejante y llamad a quien podáis (como testigo). (10:38) Excepto unos pocos proverbios, leyendas y algunas fórmulas de magos y curanderos, la mayor parte de la herencia literaria del periodo preislámico fue en forma de poesía [23] . La prosa, la cual carece del complejo ritmo y la estructura formal de la poesía, no se prestaba fácilmente a la memorización. Además, en ausencia de un sistema de escritura desarrollado, la prosa era mucho más difícil de preservar. Los trabajos en prosa del periodo preislámico fueron en su mayor parte genealogías (ansab) y leyendas que trataban sobre guerras entre tribus (ayyam al-'arab) [24] . Por lo tanto, la poesía representa la principal forma de expresión artística durante la época preislámica. Las ferias anuales hicieron
aún más importante la poesía de la Arabia preislámica.
La más famosa de estas ferias fue el Suq Ukaz, en la cual los poetas,
recitando sus obras, competían por la fama y el reconocimiento. La
recitación constituía el principal pasatiempo durante estas
ferias, las cuales eran a la vez un acontecimiento cultural y una actividad
comercial.
[25]
El Corán no sólo es inimitable en lo que respecta a su contenido. De hecho, los eruditos musulmanes sostienen que también lo es en relación a su lenguaje. Se ha dicho de un modo constante que el Corán encarna una belleza del idioma y de la literatura que está más allá de cualquier origen humano. Esto lo confirma el hecho de que nunca nadie haya sido capaz de componer nada ni remotamente parecido a su elegancia lingüística, literaria o conceptual [26] . El propio Libro Sagrado recalca este punto repetidas veces. De este modo, el Corán dice:
Generaciones y generaciones de eruditos han reconocido la naturaleza inimitable del Corán. Al-Tabari (m. 923) se ocupó de este asunto en su voluminoso estudio del Libro Sagrado [27] . Al-Zamajshari explicó en detalle este tema en su famoso al-Kashshaf [28] , al igual que hizo Baydawi en su tafsir [29] . Al-Baqillani, un destacado erudito, escribió un libro dedicado por completo a este asunto y el cual lleva por título I'yaz al-Qur'an (“El carácter inimitable del Corán”). En esta obra, el autor escribe:
Al-Yawziyya, también un erudito notable, añade que:
Ibn Jaldún también se ocupó de ciertos aspectos estilísticos del Corán:
El carácter inimitable del Corán, así como su importancia lingüística, pueden entenderse mejor dentro de su contexto preislámico y de acuerdo al papel jugado por el lenguaje durante ese periodo. El Profeta empleó de manera brillante el aspecto lingüístico del Libro Sagrado para desafiar y finalmente prevalecer sobre sus compatriotas árabes, los cuales tenían en gran estima a quien fuese elocuente y se expresara bien. La elocuencia del Corán los impresionó y los abrumó de manera obvia. Esto explica la razón por la cual el Corán ha sido llamado el “milagro de Muhammad” o el “milagro del Islam”. El Profeta mismo admitió usar el poder del Corán como un medio de persuasión y el Corán lo menciona en repetidas ocasiones, casi siempre desafiando a los incrédulos a escribir algo parecido. Sobre la necesidad y la justificación de que el Profeta usara un libro como el Corán, Ibn Qutayba escribió: “Dios ofreció el Corán como la señal del Profeta, del mismo modo que ofreció señales para todos los demás profetas. Mandó lo más apropiado a la época en la que cada profeta fue enviado. Así, Moisés tenía el poder de dividir el mar con su mano y su vara, de hacer brotar agua de una roca en el desierto [33] , y todas sus otras señales en una época de magia. Jesús tenía el poder de devolver la vida a los muertos, hacer pájaros a partir del barro [34] , curar a los ciegos de nacimiento y a los leprosos, y todas sus otras señales en una época de medicina. Y Muhammad, Dios lo bendiga y le conceda la salvación, tenía el libro y todas sus otras señales en una época de elocuencia.” [35] NOTAS.- [1] Al-Serat Journal, Vol. XIV, nº 1 , primavera de 1988. ( www.al-islam.org/al-serat ). [2] Para este análisis, véase ‘Abbas Hasan, Al-Lugha wa-l-nahw bayn al-qadim wa-l-hadith , Cairo, 1966; e Ibrahim Anis, Min asrar al-lugha , Cairo, 1970. (En castellano, véase Abderrahman Muhammad Maanan, “ Conceptos fundamentales del pensamiento islámico: la conexión entre el Islam y la lengua árabe ”, en revista Alif Nûn nº 33, diciembre de 2005. [Nota de la Redacción]). [3] Anwar Cheyne, The Arabic language: its role in history, Minnesota, 1969, cap. 4, pp. 53 y sigs. [4] Ibid. [5] Aunque en términos generales esto es cierto, algunas escuelas jurídicas, como la hanafi, permiten a sus seguidores recitar los versículos coránicos en su propio idioma durante las oraciones diarias. Para más información sobre la escuela hanafi y el resto de escuelas jurídicas en el Islam, véase Yusuf Fernández, “ El Islam y las escuelas jurídicas ”, en revista Alif Nûn nº 43, noviembre de 2006. (Nota de la Redacción). [6] Sobre este asunto, véase el excelente argumento de Taha Husayn en su Mir'at al-Islam, pp. 125 y sigs., y Sayyid Qutb, Al-Taswir al-fanni fi l-Qur'an, cap. 1-3. [7] Recordemos que Moisés transformó su báculo en una serpiente en presencia del Faraón o lo empleó para separar las aguas del Mar Rojo. (Nota de la Redacción). [8] Philip K. Hitti, History of the Arabs, Londres, 1967, pp. 87 y sigs. [9] Cheyne, op. cit., cap. 4, pp. 52 y sigs. (En castellano, véase F. Corriente / J.P. Monferrer, Las diez mu'allaqât. Poesía y panorama de Arabia en vísperas del Islam , Editorial Hiperión, Madrid, 2005; Redacción Alif Nûn, “ Literatura árabe preislámica ”, en revista Alif Nûn nº 29, julio de 2005. [Nota de la Redacción]). [10] Cheyne, op. cit, cap.4, pp.52 y sigs. [11] Ibid. [12] Hitti, op. cit., pp. 90 y sigs. [13] Ibrahim Anis, Fi l-lahajat al'arabiyya, Cairo, 1962, cap.. 2, pp. 33 y sigs. [14] Vicente Cantarino, Arabic poetics in the golden age, Leiden, 1975, pp. 17 y sigs. [15] Vicente Cantarino, ob. cit., cap. 1, pp. 9 y sigs. (En castellano, véase Redacción Alif Nûn, “Literatura árabe clásica”, en revista Alif Nûn nos 40 (julio de 2006) , 41 (septiembre de 2006) y 42 (octubre de 2006) . [Nota de la Redacción]). [16] Al-Yahiz, Kitab al-Bayan, Cairo, 1965 [17] Ibn Rashiq, 'Umda, Cairo, 1934, vol. 1, 65; y también al-Suyuti, Muzhir,Cairo, sin fecha., vol. 2, 203. [18] Ibn Qutayba, 'Uyun al-akhbar, Cairo, 1964, vol. 2, 185. [19] Para más información sobre la figura de Ibn Jaldún, véase Elías Trabulse, “Vida, obra y pensamiento de Ibn Jaldún”, en revista Alif Nûn nos 39 (junio de 2006) y 40 (julio de 2006) . (Nota de la Redacción). [20] Ibn Khaldun, Al-Muqaddima, vol. 3, 375. (En castellano, véase Ibn Jaldún, Introducción a la historia universal (Al-Muqaddimah) , Fondo de Cultura Económica, México, 1997, Libro VI, cap. XLVI, p. 1059. [Nota de la Redacción]). [21] Al-Suyuti, op. cit., vol. 2, 291. [22] Todas las citas coránicas están tomadas, con alguna modificación, de la traducción de Yusuf A. Ali, The Holy Qur'an, Londres, 1983. (En castellano, la versión empleada como base es la traducción de Julio Cortés, El Corán , Editorial Herder, Barcelona. [Nota del Traductor]). [23] Hitti, op. cit., pp. 90-91. [24] Ibid . [25] Cheyne. op. cit. pp. 56 y sigs. (En castellano, véase Abdelatif Oufkir, “ Sociedad y cultura de la Arabia preislámica: un análisis a través de su poesía ”, en revista Alif Nûn nº 36, marzo de 2006. [Nota de la Redacción]). [26] Una serie de excelentes trabajos fueron dedicados por completo a este aspecto del Corán. Véase, por ejemplo, al-Suyiti, al Itqan, y al-Baqillani, I'yaz al-Qur'an , Beirut, 1979. [27] Abu Yafar Muhammad b. Yarir al-Tabari, Tafsir al-Qur'an. [28] Mahmud b. Umar al-Zamajashari (m. 1143). [29] Nasr al-Din al-Baidawi (m. 1286). [30] Al-Baqillani, op. cit.. pp 45 y sigs. [31] Ibn Qayyim al-Yawziyya, Kitab al-Fawai'id al-mushawwiq ila ‘ulum al-Qur'an wa 'ilm al-bayan , Cairo, 1909, pp. 7, 246. [32] Ibn Khaldun, op. cit., vol. 3, 338. (En castellano, véase Ibn Jaldún, ob. cit., Libro VI, cap. XXXLI, p. 1028. [Nota de la Redacción]). [33] Véase Corán, 2:60. (Nota de la Redacción). [34] Véase Corán, 3:49. (Nota de la Redacción). [35] Ibn Qutayba, Kitab Ta'wil mushkil al-Qur'an, Cairo, 1954, p. 10. A Portada |
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