Cabecera_Revista
ISSN 1695-1751                                                           Número 59 - Abril.2008 / Rabi II. 1429
Publicidad


@  Suscríbete a ALIF NÛN
Boton_Indice
Boton_Editorial
     
Estimados lectores:

                El próximo mes de mayo se cumplirán sesenta años del nacimiento del Estado de Israel, un acontecimiento crucial del siglo XX que cambió por completo el equilibrio geoestratégico en la región de Asia occidental, convirtiéndola en el área políticamente más inestable del planeta. Mientras que para el pueblo judío significó la creación de su añorado hogar nacional, para el palestino trajo consigo el desastre (al-nakba ), como resultado del cual casi ochocientos mil árabes tuvieron que abandonar sus hogares y huir al destierro. Sesenta años después el conflicto continúa sin resolverse, siguen siendo ignorados los más elementales derechos de los palestinos y, lo que es peor, no parece que a corto o medio plazo sea viable encontrar una salida razonablemente válida y justa para ambas partes.
        En el presente número de Alif Nûn y en el próximo del mes de mayo abordaremos este complejo problema a través de una serie de artículos que enfocan el asunto desde diversas perspectivas. El primero de ellos plantea la cuestión en su dimensión histórica, y describe los principales acontecimientos que se sucedieron desde las primeras migraciones de judíos europeos a Palestina en los años veinte hasta la proclamación del Estado sionista en 15 de mayo de 1948. El segundo artículo, cuyo autor es el destacado escritor palestino Edward Said, analiza la situación desde la tragedia humana y personal de los miles de palestinos enviados al destierro u obligados a vivir en Palestina en unas condiciones infrahumanas; para luego, a partir de ahí, estudiar las implicaciones sociales y políticas del conflicto. El tercer artículo examina las nuevas tácticas israelíes de control sobre la Franja de Gaza –sobre todo, de índole económico– a partir de la retirada militar de la zona en 2005. Para finalizar el número de este mes cambiamos por completo de tema para adentrarnos en los orígenes del Islam y en su fulgurante expansión durante los siglos siguientes, tratando de encontrar las claves de este éxito, para algunos aparentemente “milagroso” y para otros, producto de la naturaleza “esencialmente violenta” de la religión islámica.

     
La Dirección.

        El fenómeno más sobresaliente del Mandato británico en Palestina fue, sin duda, la inmigración judía entre 1920 y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Esta inmigración, alentada por el movimiento sionista y la Agencia Judía y precipitada por las persecuciones nazis, cambió totalmente la vida en Palestina: la composición del hábitat, la situación social, el régimen económico y la convivencia entre gentes de diferente religión y raza.
        En el censo de 1922, la población establecida en Palestina era de 850.000 personas: 700.000 musulmanes, 82.000 judíos, 62.000 cristianos y 6.000 de otras religiones. El peso porcentual de los judíos y su importancia cualitativa no dejarían de incrementarse en los años siguientes.
        Los emigrantes judíos, que llegaban encuadrados en las aliyás , solían ser jóvenes, hombres preferentemente, formados en escuelas de capacitación agrícola o curtidos en un bien experimentado trabajo familiar, como el artesanado o el comercio. Procedían en su mayor parte de la URSS, de Lituania y de Polonia. Les movía una poderosa fuerza interior, una misión inaplazable para el sionismo: la construcción del Estado de Israel.




            Permítanme comenzar con mi propia experiencia de 1948, y lo que significó para muchas de las personas de mi entorno. Hablo largo y tendido sobre ello en mi autobiografía titulada Out of Place . Mi propia familia cercana se libró de los peores estragos de la catástrofe: teníamos una casa en El Cairo y mi padre tenía un negocio allí. Por eso, aunque permanecimos en Palestina durante casi todo el año 1947, cuando nos fuimos en diciembre de aquel año, no tuvimos que soportar el carácter catastrófico y desgarrador de la experiencia colectiva (cuando 780.000 palestinos, literalmente dos terceras partes de la población del país, fueron expulsados por las tropas sionistas y su proyecto). Yo tenía 12 años en aquel tiempo, por lo que sólo tengo un recuerdo un tanto limitado y no muy consciente de lo que ocurrió. Sólo dispongo de escasos recuerdos, aunque algunas cosas puedo evocarlas claramente, con especial lucidez. Una de ellas es que todos los miembros de mi familia, tanto materna como paterna, se convirtieron en refugiados durante este periodo; ninguno de ellos permaneció en nuestra Palestina, es decir, la parte de territorio controlado por el Mandato británico que no incluía la orilla este del río Jordán, la cual fue entregada a Jordania .

           
               


                A mediados de enero de 2008, cuando Israel reforzó más su bloqueo sobre la Franja de Gaza, rápidamente se aseguró al mundo que no se permitiría una “crisis humanitaria”. Valga el siguiente ejemplo: días después de que el intenso bloqueo obligara a Hamas a abrir una brecha en la frontera entre Gaza y Egipto y a los palestinos a entrar en masa en Egipto a la búsqueda de provisiones, Israel anunció planes para enviar miles de vacunas para animales con el fin de prevenir posibles brotes de gripe aviar y otras epidemias debidas a la entrada de ganado y aves desde Egipto a Gaza [3] . Por otro lado, las medicinas para los seres humanos están entre los suministros que apenas han entrado en Gaza desde que la frontera ha sido cerrada de nuevo.
           
                                

            El nacimiento y posterior expansión de la comunidad musulmana (Ummah ) ha fascinado desde su inicio debido a la sorprendente rapidez con la que un reducido grupo de musulmanes procedentes de la Península Arábiga –un lugar atrapado entre el Imperio Bizantino y el Sasánida, dos de los grandes centros de poder político y económico de su época– fue capaz en menos de un siglo de extender su dominio y su influencia sobre buena parte del mundo conocido en el siglo VII d.C. A la muerte del profeta Muhammad en 632 d.C., la influencia del Islam apenas alcanzaba la totalidad de la Península Arábiga; menos de ochenta años después, en 711, los musulmanes cruzaban al oeste el Estrecho de Gibraltar, y por el este llegaban a los fértiles valles del río Indo.

              
                           
Actividades Culturales
 Para ver las diferentes actividades culturales pulse aquí
Boton_Poema

ME BASTA CON SEGUIR EN TU REGAZO

Me basta con morir encima de ella,
con enterrarme en ella;
bajo su tierra fértil disolverme, acabar,
y brotar hecha yerba de su suelo;
hecha flor, con la que juegue
la mano de algún niño crecido en mi país.
Me basta con seguir en el regazo de mi tierra:
polvo, azahar y yerba.


                                                   _ Fadwa Tuqán (1917-2003)
                                                            " Líneas que se quiebran en la horizontal ".

 

BOLETÍN DE NOVEDADES EDITORIALES   @ manténgase informado !


Las opiniones expresadas en los artículos representan el punto de vista de su autor y no necesariamente el del Editor.
Servicio gratuíto de la Revista Alif Nûn enviado a suscriptores de libreria-mundoarabe.com
Para suscribirse, modificar datos, darse de baja o insertar publicidad, escríba a:
Alifnun.Altas@libreria-mundoarabe.com
Alifnun.Bajas@libreria-mundoarabe.com
**************
Si desea colaborar enviando algún artículo puede hacerlo a:
kalamo@libreria-mundoarabe.com
© 2001-2008 KÁLAMO LIBROS, S.L. - Ap. Correos 41018 - 28080 MADRID  (España)