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ISSN 1695-1751                                                           Número 56 - Enero.2008 / Muharram 1429
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Estimados lectores:

        Las sociedades árabes han conservado en su seno desde hace siglos importantes minorías de cristianos y judíos dotadas de una especial personalidad cultural y religiosa, las cuales han convivido en relativa normalidad con la mayoría musulmana. Desde occidente se pone el acento en el respeto y la protección hacia estas minorías, olvidando a veces que muchos de estos colectivos de cristianos y judíos en el mundo árabe son producto de la intolerancia religiosa de las iglesias cristianas occidentales. Comunidades de cristianos monofisitas y nestorianos sobrevivieron en territorio musulmán a las persecuciones sufridas por parte de las iglesias occidentales, y encontraron en tierras del Islam la posibilidad de existir más allá de la conversión forzosa a la doctrina católica u ortodoxa. Por su parte, los judíos que permanecieron en Dar al-Islam disfrutaron de una situación privilegiada si la comparamos con la de sus correligionarios en el mundo cristiano.
            En el presente número de Alif Nûn nos ocupamos de estas minorías religiosas dentro del mundo árabe con la publicación de dos artículos al respecto. El primero de ellos nos muestra una panorámica general de la situación de las comunidades de árabes cristianos en Oriente Medio, desde su formación al inicio de la era cristiana hasta la caída del Imperio Otomano. El texto viene precedido por una reflexión crítica sobre el futuro y las posibilidades reales de integración social y política de estas comunidades en las sociedades árabes actuales. El segundo artículo se centra en las relaciones entre las tres religiones abrahámicas en Palestina durante los últimos mil trescientos años, a partir de la llegada del Islam al Creciente Fértil.
                    Para completar el número de este mes retomamos el tema del sufismo, con la segunda parte del artículo dedicado a Ibn ‘Arabî y su particular concepción del amor divino como motor y esencia de la Creación. El cuarto y último artículo presenta la segunda parte del ensayo dedicado al Islam político en Asia Central, analizando en esta ocasión la estructura y la ideología de las organizaciones políticas islámicas, así como su tensa relación con la administración del Estado y los sucesivos gobiernos de las repúblicas centroasiáticas.


La Dirección.

Arabes Cristianos I

            De unos pocos años a esta parte hemos visto una renovación del interés por el estudio del Cristianismo árabe, sin duda debido a muchas razones, relacionadas tanto con los recientes acontecimientos políticos como con un aumento de la investigación académica especializada en el Oriente Medio y sus problemas.
        Respecto a los recientes acontecimientos, obviamente algunos de ellos han mostrado el Cristianismo árabe bajo un aspecto negativo. El primero de ellos es la guerra del Líbano, un conflicto con fuertes connotaciones religiosas. Desde principios de los años setenta, ha llamado la atención la participación de cristianos libaneses –sobre todo maronitas , agrupados en partidos políticos o en milicias– en una serie de enfrentamientos y actos de violencia que habrían de marcar al país durante más de quince años. Este país, que una vez fue la referencia del Cristianismo árabe y un lugar donde los cristianos tradicionalmente ocuparon altos cargos políticos, iba a enfrentarse a un destino trágico que tendría un efecto considerable en la situación de los cristianos y en su posición dentro de la comunidad nacional. De un modo similar, una guerra menos conocida en el sur del Sudán es un breve recordatorio del trágico destino sufrido en este país árabe por la población cristiana no árabe . El resurgimiento del Islam también ha llamado la atención respecto al nuevo clima que ha comenzado a crearse en varios países. Más concretamente, el frecuente hostigamiento sufrido por los coptos egipcios, sobre todo en el norte del país, subraya la difícil situación de esta comunidad, que ha formado parte del país durante casi dos mil años . Otros motivos de preocupación son, entre los más importantes, la inmigración de cristianos procedentes de países árabes hacia Europa, las Américas o Australia, que plantea serias dudas acerca de la futura presencia de cristianos en suelo árabe. La cuestión sobre el estatus de Jerusalén, actualmente sometido a conversaciones entre Israel y Palestina, incluye el problema de la presencia de cristianos palestinos en la ciudad, cuyo número (ahora en torno a 10.000) disminuye constantemente.
           
       
Palestina Islamizada

            En 638, cuando los musulmanes entraron en Palestina, resultó “una conquista fácil ”, como escribe Al Baladhuri, historiador musulmán del siglo XI. En realidad, ni siquiera fue una conquista, una victoria militar, sino una liberación. Ante todo, porque en 636 no son los árabes los que llegan, sino el Islam. Los árabes estaban allí desde hacía más de tres milenios, desde las primeras migraciones semitas, procedentes de Arabia, en calidad de nómadas que recorrían de un extremo a otro el Creciente Fértil: amorreos, cananeos y hebreos, que poseían el mismo origen étnico y pertenecían al mismo grupo lingüístico . Las inscripciones griegas descubiertas en Transjordania prueban que en tiempos de los romanos la mayoría de los habitantes eran árabes. Otros emigrantes llegados de Arabia –como todas las oleadas anteriores desde hacía tres mil años– habían creado en el siglo IV d.C. el reino de los nabateos, al sur de Palestina .
                Lo que llegaba en 638 con la nueva oleada de emigrantes oriundos de Arabia, era el Islam. Un Islam que no se consideraba una religión entre otras, sino como el cumplimiento de los mensajes divinos ya revelados en el Creciente Fértil. En contraste con la intolerancia de los emperadores bizantinos, la llegada del Islam resultó una liberación para los judíos  y para los cristianos llamados heréticos, es decir, para la casi totalidad de la población de la región,  a excepción del ocupante griego bizantino.
            Los cristianos del Yemen eran monofisitas ; más tarde, después de la conquista persa en 597, pasaron a ser nestorianos , como los cristianos de Siria. Los ghasánidas del norte eran monofisitas , los lakhmidas, nestorianos en su mayoría. El arrianismo se había difundido por toda Palestina. La Iglesia calcedonia, es decir, la Iglesia oficial, la cual representaba la ortodoxia, tal como había sido definida en los Concilios de Nicea y Calcedonia, estaba dirigida por los obispos de Antioquia para Siria, y de Jerusalén para Palestina. Esta Iglesia sólo se mantenía en el poder merced al emperador bizantino, que ponía a su disposición su fuerza represiva. Por esta razón, cuando los musulmanes llegaron a Siria y Palestina, fueron acogidos como liberadores por la masa de la población, árabe como ellos, y desde el punto de vista religioso, dispuesta a reconocerse en el monoteísmo riguroso del Islam, de un Islam que acogía a Abraham, Moisés y Jesucristo como mensajeros de Dios, profetas precursores de Mahoma.
          

Amor Ibn Arabi II

            El universo, al cual Dios conoce por toda la eternidad pero el cual no se conoce a sí mismo, es traído de la nada simplemente por el amor que Dios siente hacia Sí mismo; este proceso que conduce el universo a la existencia es, por tanto, un proceso de amor, tal y como Ibn ‘Arabî afirma categóricamente: “Esto es lo que el Profeta indicó cuando transmitió las palabras de Dios: ‘Yo era un tesoro escondido y quise ser conocido’; si no hubiera sido por este amor, el mundo no habría aparecido en Él, su paso desde la nada a la existencia es un proceso de amor por parte del Uno, que le da la existencia”. El Shaij estaba tan profundamente convencido de esto que lo repetía sin cesar en todos los pasajes donde menciona el origen del cosmos. Por lo general, opta por describir este acto de Dios empleando el simbolismo del Aliento Divino: el movimiento que inicia el proceso de creación del universo es la vibración producida por el nafas rahmânî, el “Aliento del Clemente”. Exhalando Su Aliento, debido a la fuerza del deseo amoroso provocado por Su propia belleza, Dios libera la “Nube” (al-'amâ'), que es la materia prima donde está contenida en potencia toda la creación. “Esta Nube es la sustancia del cosmos y por tanto recibe todas las formas, las almas y las estructuras naturales del universo; es un receptáculo infinito.”

      
                   
Islam politico II

            Bajo la influencia de la política de democratización y glasnost (transparencia) de Gorvachov, varios partidos, organizaciones y grupos políticos comenzaron a crecer rápidamente en Asia Central a finales de los ochenta. Su máxima actividad se registró entre 1990 y 1992. Estos tres años vieron nacer entre 150 y 200 organizaciones políticas en las repúblicas de Asia Central . Pero al mismo tiempo, debido a varias razones, la escalada de las tensiones sociales e interétnicas en la zona se manifestó a través de numerosos conflictos sangrientos en Alma-Ata (1986), Fergana (1989), Osh-Uzgen (1990), Dushanbe (1990-1991), y algunos otros lugares. Desde el mismo comienzo, los funcionarios soviéticos acusaron a estas organizaciones de ser financiadas desde el extranjero . También solían considerar estos acontecimientos como parte de la actividad de los grupos extremistas islámicos. Sin embargo, observaciones y análisis más detallados de estos acontecimientos indicaron que esto no era necesariamente cierto. Entre 1990 y 1991, estos grupos islámicos formaron parte de la creciente ola de movimientos y organizaciones políticas independientes. Era poco probable que los jóvenes grupos islámicos pudieran organizar ellos solos tales disturbios masivos.
                     A comienzos de los noventa, sólo un grupo de entre estas organizaciones y movimientos políticos se diferenció del resto y declaró su devoción inquebrantable hacia los programas políticos y los principios ideológicos religiosos islámicos. Debemos tener en cuenta que estas organizaciones y movimientos tenían diferente peso e influencia, diferentes niveles de organización y de estructura ideológica, y varios niveles de actividad en las diferentes repúblicas de la zona. Incluso los mismos líderes de los grupos islámicos tenían dificultades para juzgar el tamaño de las organizaciones, la estructura organizativa y las declaraciones políticas, debido a la falta de coordinación. De hecho, estos grupos no representaban a organizaciones o partidos en el sentido moderno que se le da al término en occidente. La actividad de las organizaciones islámicas era más bien la espontánea actividad de base de las ONGs, y no la de partidos políticos bien organizados a nivel estatal. Las características de la tradición política en la zona y del sistema de partido único al estilo soviético contribuyeron en gran medida a su carácter desorganizado.

           
               
Boton_Poema

El juicio prima sobre el valor.
El pensamiento es lo primero,
el valor ocupa el segundo lugar;
pero cuando ambos se dan en la misma persona
entonces ésta alcanza las más altas cotas.
A menudo el joven hiere a sus rivales con el pensamiento
antes de entrecruzar las lanzas.
Si no fuera por la mente,
más digno de honores sería el león que el hombre,
no rivalizaría entre sí la gente
ni las manos de los bravos campeones
dirigirían las puntas de las lanzas.


                                                   _ Al-Mutanabbi (915-965)
 

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