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MAWLANA YALAL AL-DIN RUMI
Y LA ESPIRITUALIDAD ISLÁMICA (II) [1] Muhammad Isa Waley [2] La herencia y la influencia de Mawlana
y de los Mevlevis entre los musulmanes
Venerado en todo el mundo islámico,
Rumi también es, por supuesto, una destacada figura espiritual
para los musulmanes. Las fuentes de información están repletas
de historias milagrosas, pero la simple realidad ya es bastante impresionante.
Mawlana es a la vez un sabio, un loco de amor y un poeta de enorme poder
y virtuosismo. En Turquía, Egipto y otros lugares del Cercano Oriente,
la Orden Mevlevi –cuyas En las tierras de lengua y cultura persas, el Masnawi es querido y venerado y, como ocurre con otras obras maestras de la poesía, un gran número de gente normal y corriente lo ha estudiado y todavía lo estudia, manteniendo la tradición de aprender de memoria algunos fragmentos [7] . El Diwan fue casi siempre un asunto de los derviches, quienes lo cantaban durante sus sesiones de sema, hasta que en los tiempos modernos se integró finalmente en el mundo de los eruditos en literatura persa. No obstante, lo más apreciado entre los musulmanes es, sobre todo, la sabiduría de las enseñanzas de Rumi. Sana’i y ‘Attar, sus predecesores entre los poetas sufíes persas con vocación didáctica, fueron gigantes [8] . Sin embargo, ninguno rivalizó con Rumi en cuanto a cercanía y atractivo universal. En el siguiente apartado repasaremos algunos fragmentos de sus escritos.
Una de las cualidades excepcionales del Masnawi de Rumi es la facilidad con la que resuelve algunos de los más espinosos problemas relacionados con la dualidad. Tiene palabras de una profunda y nada simplista sabiduría, las cuales proporcionan consuelo e iluminación a los temerosos ante las inevitables dificultades de la vida y de la muerte, y a aquellos que se muestran perplejos respecto a la relación entre alternativas tales como la predestinación (qadar, jabr) y el libre albedrío (ijtiyar), la forma exterior (surat) y la realidad interior (ma‘ni), o la meditación (fikr) y la invocación (dhikr). Una característica del pensamiento de Rumi es que la aparición de la existencia individual, separada de Allah el Inmenso, es ilusoria en el nivel de la Realidad Primordial ( Haqiqa) [9] . El apego a nuestra habitual percepción sensorial de las cosas nos impide verlas tal cómo son: Este es mi consejo: el cuerpo es una poderosa atadura. Ver las cosas tal cómo son implica ir más allá de nuestra habitual percepción del mundo de las formas para ver la Realidad y el significado que las sustenta [12] . “El hombre tiene una inmensa capacidad; todas las cosas están escritas en su interior, pero los velos y la oscuridad no le permiten interpretar ese conocimiento dentro de él...¡considera la información y la variedad de conocimientos que descubrirá en su interior cuando la oscuridad y los velos sean apartados! [13] La senda espiritual es también el medio para descubrir nuestro verdadero yo, bajo el manto de lo ficticio y lo ilusorio: Este “yo” aparente al que confundes contigo mismo Por último, lo que obtienes es lo que das, en esta vida y en la otra: Este mundo es como una montaña, y todo lo que dices
Hasta ahora ha quedado claro que Yalal al-Din Rumi no es partidario de soluciones simplistas ni de pensamientos fantasiosos. Tampoco ofrece una filosofía sistemática. Cualquiera que conozca su obra tendrá sus propios pasajes favoritos. Lo que sigue es una breve selección que sólo abarca un puñado de temas. La importancia de ordenar
nuestras prioridades en la vida queda ilustrada en una historia sobre
un engreído especialista en gramática que sube a una barca
y pregunta al barquero si nunca había estudiado gramática.
“No”, replica el barquero. “¡Entonces ha despilfarrado la mitad de
su vida!”, exclama el lingüista. Ambos hombres permanecen en silencio,
hasta que la nave comienza a hundirse de repente en un remolino. “¿Nunca
aprendió usted a nadar, señor?” pregunta el barquero. “No”,
replica su pasajero. “¡Entonces ha despilfarrado toda su vida!”,
dice el otro. “Nos hundimos”.
[16]
Rumi añade este comentario: Una vez que hayas muerto a tus atributos mortales
Mawlana (quien tuvo una
amplia experiencia) propuso la aproximación al ascetismo ( zuhd
) y el alejamiento de los asuntos mundanos, lo que supone encontrar un
equilibrio saludable antes que buscar el extremismo. En esencia, significa
convertir los bienes mundanos en un medio y no en un fin. Continuando
con el símil acuático: Para alcanzar este
equilibrio es necesario derrotar al nafs, al ego
[19]
; no aplastándolo sino comprendiendo
su naturaleza y su forma de actuar; educándolo y aprendiendo el modo
de ponerlo a nuestro servicio en lugar de estar a su servicio. Para la
mayoría de nosotros, esto implica una lucha: Por fuera, también eres malo con los demás, Esto es fundamental,
sobre todo porque el nafs nos arrebata la bondad sin ni siquiera
darnos cuenta. Una vez más, esto significa que debemos atender
las prioridades: Conservamos el trigo poniéndolo en este granero, Este invitación para llegar a ser espiritualmente activo y no pasivo es una característica de Rumi. Es más fácil mostrar determinación cuando comprendemos que los problemas vienen para enseñarnos y recordarnos que este mundo de desgracias y mediocridad no es nuestro verdadero hogar. [22] En épocas de dolor o de muerte te vuelves en esa dirección Aquí, “Bujara” representa el mundo material o el ámbito del conocimiento formal [24] . La forma de acercarse a Dios no consiste en llegar a ser algo o en ir a ningún sitio, sino en “no llegar a ser”, es decir, en admitir nuestra pobreza existencial para que, con clemencia, podamos revestirnos con los Atributos Divinos. Lo que nuestro Señor busca en nosotros es un corazón necesitado y arrepentido. Te busco entre los que tienen [grandes] corazones, La generosidad
hacia nuestro prójimo implica ofrecer nuestra amistad y nuestros
mejores deseos a todo el mundo. Las personas a las que ayudes pueden resultar
ser awliya’ Allah, amigos de Dios.
[27]
En resumen: ser amigo de todos
La necesidad de resistir con paciencia en la Senda y la sumisión al maestro (sheij) quedan ilustradas con la encantadora imagen de una ama de casa que cocina garbanzos en una olla y la explicación de por qué es necesario sufrir tanto para que felizmente los garbanzos puedan estar en su punto y resultar sabrosos [30] . Por otro lado, se requiere ser vigilantes en los momentos de éxito o de felicidad, no sea que se pierda la bendición. [31] El Sagrado Corán especifica que las oraciones diarias han sido establecidas para recordar a Allah [32] . De ahí que los actos de adoración desprovistos de la presencia del corazón sean de poco valor. Como dijo el sheij Ibn ‘Ata’illah al-Iskandari: “Los actos son formas inertes; es la sinceridad lo que les insufla el espíritu (de la vida).” [33] Los sufíes creen que es esencial una metodología espiritual para que nuestros actos de adoración puedan ser sinceros. La fe aumenta y disminuye, y debe ser alimentada. Alguien preguntó si había algo superior a la oración. Cómo ya expliqué, una respuesta es que el “alma” de quien reza es mejor que la propia oración. La segunda respuesta es que la fe es mejor que la oración, pues la oración se lleva a cabo cinco veces al día, mientras que la fe es permanente. [34]
Los viajeros de la Senda deben someterse por completo a la dirección
de un sheij vivo: Una vez que hayas elegido a un sheij, no seas de corazón débil; Para demostrar que “quien algo quiere, algo le cuesta”, Mawlana cuenta la siguiente historia: los hombres más fuertes de Qazvin, en Irán, tenían la costumbre de hacerse tatuajes. Un cliente pide que le tatúen un león para adornar su hombro. El artista comienza a tatuar la cola del león, pero resulta demasiado doloroso para el cliente, que insiste en prescindir de la cola. Lo mismo ocurre cuando el artista comienza a tatuar una oreja del león, y de nuevo con el vientre. Enfurecido y perplejo, el artista arroja la aguja al suelo: “¿Quién ha visto un león sin cola, cabeza ni vientre? ¡Dios mismo nunca creó un león semejante!” [36]
Rumi lo comenta, insistiendo en dejar atrás nuestro “mundo
de comodidades”: Hermano, soporta el dolor de la aguja para escapar
Hemos emprendido un rápido viaje a lo largo de un vasto paisaje, deteniéndonos brevemente para contemplar unos pocos puntos y lugares de referencia especialmente bellos. En conclusión, quizá el mensaje más importante de Rumi es que sólo aquellos que buscan superar su naturaleza más baja son capaces de cumplir con el propósito de la existencia humana. Es mediante el sacrificio, en su sentido más elevado de reconocer que todo proviene de Dios y a Él pertenece, cómo podemos “tener una vida” en este mundo, alcanzar un “estado islámico” en nuestro interior y ganar la dicha eterna en la Otra Vida. Esto indica que la existencia humana tiene un único propósito: conocer y servir a Allah el Inmenso. Si algo puede hacer esto posible, e incluso fácil, es simplemente amar a Dios:
Ya que [Dios] está más allá de todo, es superior
a todo, es el más Noble y el mas Sutil, ¿cómo sería
posible desear algo menor? De modo que “el destino final es hacia El”
[37]
. Una vez que
ellos han alcanzado a Dios, han cumplido con su objetivo, el cual no puede
ser superado. Este alma humana es un lugar de dudas y dificultades. No
puede librarse en absoluto de ellas, a no ser que se enamore de veras. Entonces
todas sus dudas y dificultades desaparecen.
[38]
NOTAS.- [1] Traducido del inglés de la página http://www.islamicamagazine.com . Segunda parte del artículo publicado en la revista Alif Nûn nº 54 , noviembre de 2007. (Nota de la Redacción). [2] Muhammad Isa Waley es conservador de las colecciones persas y turcas de la Biblioteca Británica de Londres. Posee un doctorado en Literatura Persa por la School of Oriental and African Studies de la Universidad de Londres, siendo su tesis una edición crítica y una traducción anotada de los poemas estróficos ( taryi‘at ) de Yalal al-Din Rumi. Ha publicado varios artículos sobre literatura sufí medieval y varios estudios sobre manuscritos islámicos. [3] Para una información más detallada sobre el origen, desarrollo y características de esta orden sufí, véase Thierry Zarcone, “La Mevleviye, cofradía de los derviches girantes”, en Las sendas de Allah , Edicions Bellaterra, Barcelona, 1997, págs 623-640. (Nota de la Redacción). [4] Para una mayor información sobre el sema, véase Javad Nurbakhsh, En la taberna, paraíso del sufí , Editorial Nur, Madrid, 2001, cap. VI, págs. 79-109. (Nota de la Redacción). [5] Tekke es, junto a dergah, uno de los vocablos usados en Turquía para designar los centros de reunión de los sufíes. Es equivalente a la palabra persa janaqah y a la árabe zawiya . (Nota de la Redacción). [6] La iniciación, que varía considerablemente de unas órdenes sufíes a otras, es el ritual mediante el cual el aspirante es aceptado dentro de la orden. Tradicionalmente, en el caso de los mevlevis, el neófito debía estar al servicio del resto de los derviches durante mil y un días, antes de que el maestro decidiera si era digno de recibir la iniciación. (Nota de la Redacción). [7] Recordemos que toda la obra de Rumi está escrita en persa, aunque buena parte de su vida transcurriera en Asia Menor, por aquel entonces región de lengua y cultura turcas, y actualmente parte de la moderna República de Turquía. (Nota de la Redacción). [8] Hakim Sana’i es un poeta persa que vivió a lo largo del siglo XII. Su obra más destacada es Hadiqat’ul-Haqiqat , una monumental obra poética de la que existe una traducción al castellano de un pequeño extracto. Véase El jardín amurallado de la verdad , Editorial Sufí, Madrid, 1999. Farid ud-Dîn ‘Attar fue otro gran poeta persa que vivió a caballo entre los siglos XII y XIII, y cuya obra cumbre es el Mantiq Uttair, una narración alegórica de la búsqueda espiritual a través del viaje de una bandada de pájaros que van al encuentro de su rey. Véase la traducción al castellano de esta obra, titulada La conferencia de los pájaros , Editorial Gaia, Madrid, 2002. (Nota de la Redacción). [9] Véase Masnawi I, 1783–8. [10] Masnawi, II, 1270, 1280, 1284; cf. V, 1026-43. [11] Masnawi IV, 3677–80, 3695. [12] Véase Masnawi , III 578–80. [13] Discourses , tr. Arberry, págs. 61-62. [14] Masnawi IV, 3774–6. [15] Masnawi II, 2188. [16] Masnawi I, 2835–42. [17] Masnawi I, 2843–5. [18] Masnawi I, 985. [19] El término nafs tiene un amplio abanico de significados –el ego, el yo, la personalidad...– dependiendo del contexto. Para más detalles, véase Javad Nurbakhsh, Psicología sufí , Editorial Nur, Madrid, 2003. (Nota de la Redacción). [20] Masnawi IV, 1918-2019. [21] Masnawi I, 377, 3798-80. [22] Masnawi III, 413-58. [23] Masnawi III, 1141-6. [24] Bujara, situada en la actual Republica de Uzbekistán, es una de las ciudades más importantes dentro de la historia de la civilización persa, y en tiempos de Rumi estaba en uno de sus periodos más brillantes. Por eso el autor la usa como metáfora del poder y el conocimiento materiales. (Nota de la Redacción). [25] Con la expresión “señales de la postración” Rumi se está refiriendo a la marca que tienen en la frente algunos musulmanes, causada al apoyarla en el suelo durante la oración ritual. (Nota de la Redacción). [26] Masnawi V, 870, 881–3. [27] Masnawi II, 2141–9. [28] Masnawi II, 2150, 2155. [29] Masnawi II 2604-2792. [30] Masnawi , III 4159–4211. [31] Masnawi IV 2145-53. [32] Véase Corán 20:14 y 29:45. [33] al-Hikam al-‘Ata’iyya nº 10. (Nota del autor). Existe una traducción al castellano de esta obra, titulada El libro de la sabiduría , Editorial Sufí, Madrid, 2001. (Nota de la Redacción). [34] Discourses , tr. Arberry, p. 43. [35] Masnawi I, 2979–80. [36] Masnawi I, 2981–3001. [37] Corán, 53:42. [38] Fihi ma fihi , ed. Furuzanfar, p.101; cf. Discourses , tr. Arberry p.112–3. A Portada |
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