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MAWLANA YALAL AL-DIN RUMI
Y LA ESPIRITUALIDAD ISLÁMICA [1] Muhammad Isa Waley [2] Lejos, en la meseta del centro de Turquía, hay una bóveda cónica color turquesa, única por su forma y belleza. Bajo ella descansa un refugiado medieval procedente de Asia Central, quien pasa por ser el poeta más vendido en Norteamérica. Por lo general, se lo considera como uno de los más destacados representantes de la cara amable del Islam. Es reclamado como su compatriota por admiradores de Irán, Afganistán, Tayikistán y, sobre todo, de Turquía. Y también es considerado por muchos como el precursor, con siglos de antelación, de la New Age. Él es la Majestad de la Fe, Muhammad, hijo de Muhammad, residente en Asia Menor. Él es Yalal al-Din Rumi [4] . Si buscamos el nombre “Rumi” en la web, encontraremos 822.000 resultados a comienzos de 2005. Hay libros finos y gruesos, incluyendo varias novelas, artículos, páginas web, calendarios, pinturas, exposiciones, grabaciones, videos, representaciones de teatro y ballet, clubs de fans y hasta restaurantes relacionados de algún modo con él o, al menos, con su nombre. Ha sido presentado como un poeta casi contemporáneo, como un sabio que plácidamente proclama mensajes de amor y tolerancia universal, como un poeta del amor totalmente fuera de control, etc. ¿Cuál es la diferencia entre la auténtica voz, personalidad y enseñanza de este hombre notable y sus falsas representaciones? ¿Qué tiene que decirnos hoy el verdadero Rumi, dado que tantos puntos de vista e ideas diferentes le han sido atribuidos? Yalal al-Din ibn Muhammad nació
en 604 d.H./1207 d.C., en la ciudad de Balj (actualmente en Afganistán)
o quizá en un pequeño pueblo llamado Vajsh (actualmente en
Tayikistán). Su formación fue la de un estudiante hablante
de persa, musulmán y sunní. Su padre, Baha’ al-Din Valad, era
un erudito religioso y un místico cuyas meditaciones (ma‘arif
) puestas por escrito influyeron claramente en su hijo. Alrededor de 1219,
probablemente debido a la amenaza de la invasión mongola, la familia
viajó a Bagdad, en el oeste, y luego realizó el Hayy
(peregrinación a La Meca). Como muchos de los que habían
emigrado desde el este, se dirigieron entonces hacia Asia Menor, donde vivieron
durante algunos años en varias ciudades, antes de instalarse definitivamente
en Konya. Por aquel tiempo, Yalal al-Din y su esposa Gawhar Jatun tenían
dos hijos. Baha’ al-Din Valad murió en 1231 y fue sucedido en su
magisterio por Yalal al-Din, quien había recibido una educación
tradicional en ciencias islámicas y era reconocido como un erudito
en fiqh hanafi
[5]
. Burhan al-Din Muhaqqiq Tirmizi, un antiguo discípulo
de Baha’ al-Din Valad, llegó a Konya al año siguiente para
supervisar mejor la educación de Yalal al-Din. Bajo la dirección
de Burhan, cuyas ma‘arif en persa están pendientes de un estudio
serio, el joven erudito viajó por la senda espiritual del sufismo,
aprendió a florecer en la privación del ascetismo (zuhd
) y del retiro espiritual (jalwa), y amplió su aprendizaje
y experiencia con dos periodos de estudio en Siria. Allí pudo haberse
encontrado con algunos de los más destacados sufíes del momento.
Este periodo finalizó con la muerte de Muhaqqiq en 1240. Hasta ese
momento, Yalal al-Din era respetado en Konya como erudito y predicador, tanto
en sufismo como en jurisprudencia hanafi y otras ciencias religiosas. Con
el tiempo se ganó la confianza de las figuras políticas más
importantes de su época. Mantuvo correspondencia con algunas de ellas,
y otras fueron a visitarlo y a aprender de él.
El acontecimiento que revolucionó
la vida de Yalal al-Din Rumi ha influido hasta el momento en la vida de
millones de personas. En ¿Quién era Shams al-Din Tabrizi? Al contrario de la creencia general, se conoce bastante sobre él. Además del testimonio de los biógrafos de Rumi, ha sobrevivido su colección de diversas sentencias (maqalat ) en persa. Shams fue un hombre muy culto, un shafi‘i que había estudiado numerosas obras de fiqh. Un aspecto de su manera de ser sufí fue ocultar a los demás su verdadero yo y rechazar la respetabilidad y el comportamiento diplomático. Sabemos por las maqamat que el principal propósito de los viajes de Shams fue encontrar a un verdadero santo o Amigo de Dios (Wali Allah). En la maqalat número 385 describe su primer encuentro con Mawlana. De acuerdo con esta versión, Shams le preguntó acerca del gran sufí iraní Bayazid Bastami [6] y por qué éste no vio necesario decir a Dios, como el Bendito Profeta había dicho, “no Te hemos conocido como mereces ser conocido”. Las maqalat también revelan lo mucho que Shams admiró a Yalal al-Din como erudito y figura espiritual que poseía cualidades que él no tenía, y que le sirvió de maestro. Por tanto, la relación no fue la habitual entre maestro y discípulo. Aunque Mawlana Rumi sufrió dolor por la pérdida de su maestro, debemos recordar que, como maestro espiritual, él sabía –mediante la práctica y no sólo en teoría– que todo lo que vale la pena amar sólo puede provenir en última instancia del Divino Amado. Pero Shams al-Din le había exigido todo lo que tenía para que superase los límites de la piedad convencional y conservadora, en busca de la completa iluminación. Lo que lo afligió de un modo tan conmovedor fue la pérdida de aquella irresistible luz interior, y del compañero –el Guía Perfecto para él, aunque un desaliñado y tosco impostor a los ojos de muchos –que había completado su formación espiritual y había sido su constante inspiración. El impacto del trauma disminuyó con el tiempo. Lo que Shams había representado esencialmente para él, Yalal al-Din lo encontró ahora dentro de sí mismo, y en compañeros como Husam al-Din Chalabi, la principal inspiración de su inmensa obra maestra en poesía, el místico Mathnawi [7] . Con su equilibrio recuperado, Rumi vivió veinte años más, supervisando la educación de sus discípulos –algunos de los cuales se responsabilizaron de otros– y enseñando a través de discursos, cartas y poesía. Su muerte en 672 d.H/1273 d.C. no sólo afligió a los musulmanes, sino también a la gran población cristiana de Konya. La futura dirección de la hermandad espiritual descansó en las capaces manos de Sultán Valad. Además de fundador de lo que llegaría a conocerse como la orden sufí (tariqa) Mevlevi, Valad también fue un hábil administrador, diplomático y escritor cuyos trabajos incluyen una colección de discursos, un diwan, y tres largos poemas didácticos que juntos forman un relato interior (con algunas licencias poéticas) sobre la vida de su padre [8] . La poesía lírica de Rumi
posee la intensidad de un hombre que lo ha dado todo, lo ha perdido todo,
y de nuevo lo ha encontrado todo. En ocasiones, las alabanzas a Shams alcanzan
cotas cercanas a la blasfemia, como si la luz de su ser espiritual no fuese
otra cosa que la Rumi declaró que no le importaba la poesía, alegando que sólo la escribía para agradar a su audiencia, la cual no tenía tanto interés por los sermones como la gente de Asia Central. Arberry y otros, siguiendo el lenguaje figurativo de Sultán Valad, afirman que Yalal al-Din era “completamente incapaz de controlar el torrente de poesía que brotaba de él.” Pero la calidad de su poesía muestra el dominio técnico, así como la elocuencia y el ingenio. Una de las taryi‘at está compuesta por siete estrofas de doce pareados, y su coherencia es ejemplar. Rumi también usa una variedad de metros mayor que ningún otro poeta persa. La gama de imágenes y de simbolismos empleada demuestra un extraordinario poder de visión unitiva. Aquí tenemos dos ejemplos de
cómo el poeta crea el marco adecuado al comienzo de un poema estrófico,
evocando la cualidad del momento presente
[11]
: Aunque tu corazón se hastíe y estés cansado de la vida; Esto nos lleva al Masnawi
, la obra maestra de Yalal al-Din. Este inmenso poema de más de
25.000 versos en forma de pareados es una especie de tratado sobre espiritualidad
islámica compuesto de seis libros. A los que saben árabe pero
no persa les puede interesar leer los hermosos prólogos de los seis
libros (daftars). Cada uno trata sobre uno o dos temas de espiritualidad.
El quinto, por ejemplo, muestra la relación entre la Ley Sagrada
( Shari‘a), la Realidad Interior (Haqiqa) y la Senda (Tariqa
). El poeta y metafísico sufí ‘Abd al-Rahman Yami
[12]
elogió al Masnawi de un modo espléndido
diciendo que era “el Corán en persa”. Desde luego, aunque se trate
de una exageración poética, el Masnawi ofrece entre
otras cosas un comentario profundo de muchos pasajes del Sagrado Corán.
La idea de los orientalistas según la cual el divaga y carece de coherencia
es un serio error, pues aunque a veces el hilo conductor puede ser sutil,
muy a menudo dos o tres temas están hábilmente entretejidos,
abandonados durante más o menos una página, y luego retomados.
Mientras que la mayoría de las historias relatadas en el poema no
son nuevas, su tratamiento poético sí lo es. En algunos relatos
aparecen pasajes en los que se insiste en el aspecto moral. (Quizá
sea ésta otra razón para comparar el Masnawi con el
Libro Sagrado del Islam). El Masnawi es como un calidoscopio en el
que el autor expone los múltiples modelos de la existencia humana.
El mismo Mawlana lo describió como un “mercado de la Unidad”. En su propia opinión, “todos se han convertido en mis compañeros íntimos / ellos no han buscado los secretos de mi interior.” Estas palabras del prólogo del Masnawi han resultado ser proféticas. Algunas obras sobre Rumi proceden de escritores cuyos trabajos han obtenido una enorme popularidad presentando a Rumi como alguien “adecuado” que se expresa de un modo moderno. El más popular e influyente de sus traductores es, sin duda, Coleman Barks, un profesor estadounidense de Literatura Inglesa que colabora con el iraní John Moyne. Barks ha vendido una gran cantidad de libros [13] , y también recita en público de forma notable [14] . Otro poeta contemporáneo, Robert Bly, tiene una opinión similar respecto al modo de encontrar el equilibrio entre la fidelidad al original y el uso de expresiones familiares. Ellos han acercado Rumi a las masas, aunque –como ha expresado Frank Lewis, autor de un libro indispensable sobre Rumi [15] – el poeta haya tenido que nacionalizarse americano en el proceso. Otras clase de obras presentan a Yalal al-Din como un sabio cuyo pozo de atractiva sabiduría proporciona un material inagotable para ser presentado de diversos modos en manejables y escuetas frases: calendarios, pequeños “libros de sabiduría” que se sitúan en la zona de caja de las librerías, como si fueran golosinas en los supermercados; e incluso cartas de tarot. Mawlana Rumi a menudo es presentado como un apóstol de la tolerancia que aceptó de buen grado todas las creencias religiosas como manifestaciones igualmente válidas de una religión universal del amor. Versos como los que siguen parecen apoyar este punto de vista: “¿Qué puedo hacer, oh, musulmanes?, pues no me reconozco / No soy cristiano, ni judío, ni mago [16] , ni musulmán” y “El hombre de Dios está más allá de la infidelidad y de la religión / para el hombre de Dios el bien y el mal son iguales” [17] . Pero los poemas en cuestión no aparecen en ningún manuscrito de los primeros siglos posteriores a la muerte de Rumi. Encontrados en ediciones impresas en la India, le fueron falsamente atribuidos por admiradores que tenían sus propias ideas y motivaciones, y están completamente al margen del estilo poético de Rumi y de su pensamiento. Es muy cierto que Mawlana vio cosas positivas en los no musulmanes, al igual que vio los aspectos positivos de todas las cosas. Si no fuera así, por ejemplo, difícilmente habría escrito cartas dando consejos a Gurgi Jatun, una princesa georgiana, esposa de Parvana Mu‘in al-Din, que era gobernador de Konya bajo los mongoles y que solía visitar a Mawlana. Sin embargo, su rechazo de la doctrina cristiana quedó muy claro cuando refutó con firmeza la afirmación de que los musulmanes aceptaban en secreto la divinidad de Jesucristo: “¿Cómo podría ser que un cuerpo frágil, que huía de un sitio a otro de las conjuras de los judíos, cuya figura tenía menos de dos codos, pudiera ser el sustentador de los siete cielos?...Además, antes de Jesús está Quien creó los cielos y la tierra. ¡Gloria a Él, que está por encima de lo que afirman los malhechores!” [18]
El primer significado que Barks y Moyne le dan a los siguientes versos es bastante claro: “Si no tienes una mujer viviendo contigo ¿por qué no buscarla? / Si tienes una, ¿por qué no estás satisfecho?” [20] . Arberry los traduce correctamente como sigue: “Si no tienes al Amado ¿por qué no buscarlo? / Si te has unido a El ¿por qué no celebrarlo?”. En otro lugar, Barks atribuye a Rumi lo siguiente: “Escucha y obedece el lenguaje callado. Acude desnudo”. Arberry, digno de confianza aunque nada poético, lo traduce como: “A su lamento callado / atiende obediente. No acudas sin el velo / así reza su relato susurrado.” El verdadero significado de este verso es que los secretos del amor divino no deben ser divulgados. Para ser justos con Coleman Barks, se debe añadir que algunas de sus versiones consiguen estar llenas de vida y acercarse al enunciado original. Cuando otros continúan
y “mejoran” el trabajo de los traductores que no conocen el persa, los resultados
son a veces increíbles. En una edición de las traducciones
de Arberry de poemas escogidos del Diwan, la palabra blind (ciego/a)
aparece mal impresa como blond (rubio/a). Barks, aplicando con criterio
selectivo el principio del taqlid (imitación), propone la
siguiente traducción: Sé que es tentador quedarse y conocer a esas mujeres rubias. Este espectacular ejemplo
de “los ciegos engañando a los ciegos” también demuestra la
clase de anacronismos perpetrados contra la Por último, otra categoría de asuntos sobre Rumi surge entre aquellos pensadores que se ocupan seriamente de Yalal al-Din y de Shams como santos musulmanes cuya importancia es universal gracias a su profundidad y su proximidad únicas. Andrew Harvey, un inglés marginado del mundo académico y seguidor de la Madre Meera de la India, ha analizado algunos pasajes claves de Mawlana Rumi. Sus traducciones, sin embargo, tienden a estar desvirtuadas por su deseo evidente de encontrar interpretaciones homosexuales, y por una predilección en el uso de expresiones como “ardiente” y “en llamas”, incluso cuando el poema no las menciona. “Rumi es uno de los más grandes poetas místicos del mundo. De entre todos los grandes poetas y maestros religiosos, también es, yo creo, el maestro supremo de la adoración” [23] . “El sendero que Shams ha establecido para la humanidad y sobre el cual habla Rumi, requiere un sacrificio total. Rumi y Shams no hablan de tener sentimientos místicos, sino de consumirse para llegar a ser el Amado, para vivir como el Amado” [24] . Aparte de los ejemplos citados, las manifestaciones del nuevo culto hacia Rumi son demasiado numerosas como para incluirlas en el presente artículo. El capítulo 15 del admirable libro de Lewis abarca muchas de ellas. La opinión general según la cual un santo y escritor musulmán puede tener un mensaje hecho exclusivamente a la medida de las necesidades de nuestro tiempo, marca sin duda una nueva época en la valoración postmoderna del pensamiento y la espiritualidad islámicos. NOTAS.- [1] Traducido del inglés de la página http://www.islamicamagazine.com . Respecto a Rumi, podemos citar la siguientes obras en castellano: Poemas sufíes , Hiperión, Madrid, 1997; El canto del Sol , José J. de Olañeta, Editor, Palma de Mallorca, 1998; Luz del alma , Gaia, Madrid, 2001; Uno Magnficente , Mandala Ediciones, Madrid, 2001; Rumi, tesoro espiritual , Ediciones Oniro, Barcelona, 2002; Rubayat (ed. bilingüe) , Ediciones de Oriente y Mediterráneo, Sevilla, 2003; Rubayats, odas a la embriaguez mística , Ediciones Obelisco, Barcelona, 2004; En brazos del amado , Edaf, Madrid, Madrid, 2005. El resto de su bibliografía la iremos citando a lo largo del artículo. (Nota de la Redacción). [2] Muhammad Isa Waley es conservador de las colecciones persas y turcas de la Biblioteca Británica de Londres. Posee un doctorado en Literatura Persa por la School of Oriental and African Studies de la Universidad de Londres, siendo su tesis una edición crítica y una traducción anotada de los poemas estróficos (Taryi‘at ) de Yalal al-Din Rumi. Ha publicado varios artículos sobre literatura sufí medieval y varios estudios sobre manuscritos islámicos. [3] La palabra castellana “derviche” deriva de darvish, que es el término persa y turco para designar a los sufíes, es decir, los miembros de las cofradías religiosas en el mundo islámico. Al igual que el vocablo árabe “sufí”, darvish significa literalmente “pobre”. (Nota de la Redacción). [4] Yalal ud.Din significa, precisamente, la Majestad de la Fe. (Nota de la Redacción). [5] Sus respuestas a las cuestiones legales pueden verse en sus Discourses , pág. 74, trad. Arberry. Para este tipo de respuestas legales, en castellano puede consultarse dos traducciones de la misma obra: El libro interior , Editorial Paidós, Barcelona, 1996, y Fihi ma fihi , Editorial Sufí, Madrid, 2001. El fiqh hanafi es –junto al shafi‘i, el maliki y el hanbali– una de las cuatro escuelas (madhab ) de jurisprudencia islámica que han sobrevivido dentro del Islam sunní. Para más información, véase Yusuf Fernández, “ El Islam y las escuelas jurídicas ”, en revista Alif Nûn nº 43, noviembre de 2006. (Nota de la Redacción). [6] Para saber más sobre la figura de Bayazid Bastami, véase Mahmud Piruz, “Bâyazid Bastâmi, el rey de los gnósticos”, en revista Sufí nº 1, primavera de 2001, Editorial Nur, Madrid. (Nota de la Redacción). [7] Véase Mathnawi:1ª Parte , Editorial Sufí, Madrid, 2003; Mathnawi:2ª Parte , Editorial Sufí, Madrid, 2004 y Mathnawi:3ª Parte , Editorial Sufí, Madrid, 2006. (Nota de la Redacción). [8] Véase Sultán Walad, Maestro y discípulo , Editorial Sufí, Madrid, 2003, obra que ilustra para el buscador los lances que se presentan en el camino del desarrollo espiritual. (Nota de la Redacción). [9] Véase Diwan de Shams de Tabriz , Editorial Sufí, Madrid, 1995. (Nota de la Redacción). [10] El gazal es un género poético típico de las literaturas árabe, persa, turca y urdú. Su etimología está emparentada con las ideas de piropo, cumplido, etc. De la misma raíz deriva la forma tagazzul, “componer poesías amorosas”. Conceptualmente, el gazal tiene estrecha relación con el nasib (o tasbib), prólogo amoroso que sirve de introducción al tema panegírico que caracteriza la composición poética llamada qasida. En el dominio lingüístico del persa, el ghazal nació al desgajarse el nasib o nasb del resto de la qasida, formando una estrofa independiente de cinco a doce versos que se utilizó para cantar temas como el vino y la primavera, que podían emparentarse con el propiamente amoroso. (Nota de la Redacción). [11] “El sufí sabe que tener dependencia o vivir en el pasado es malgastar el momento presente e igualmente que es una pérdida de presente el pensar en el futuro; por ello se convierte en hijo del momento presente ( waqt ). Entonces cada aliento (nafas) se vuelve consciencia de la presencia del Amado.” Javad Nurbakhsh, La pobreza espiritual en el sufismo , Editorial Nur, Madrid, 1997. (Nota de la Redacción). [12] Pueden consultarse los siguientes libros de Yami en castellano: Destellos de luz , editorial Sufí, Madrid, 1993; Layla y Majnún , Editorial Sufí, Madrid, 2001. (Nota de la Redacción). [13] Véase, por ejemplo, Coleman Barks, La esencia de Rumi , Ediciones Obelisco, Barcelona, 2002. (Nota de la Redacción). [14] Véase Coleman Barks, Rumi, voice of longing (2 CDs) , Sounds True, USA, 2002. (Nota de la Redacción). [15] Franklin D. Lewis, Rumi, Past and Present, East and West: The Life Teachings and Poetry of Jal’l al-Din Rumi. [16] Con la expresión “mago” se está refiriendo a los sacerdotes de la antigua religión zoroastriana, mayoritaria en Persia antes de la llegada del Islam. (Nota de la Redacción). [17] Poemas seleccionados del Diwan-i Shamsi Tabriz, pp.125 y 31. [18] Discourses, tr. Arberry, pp.134–5 [19] Para una lista de ejemplos más larga, aunque bien escogida, recomiendo la de Ibrahim Gamard, la cual incluye información detallada y notas a pie de página . Véase www.dar-al-masnavi.org/corrections_popular.html [20] Open secret: versions of Rumi, p.71 [21] Mystical poems of Rumi, second selection, Chicago 1979, p.76 [22] El poema completo dice: “Vuelve, por favor, vuelve / quienquiera que seas, / religioso, infiel, hereje o pagano. / Aunque hayas hecho cien promesas / y cien veces las hayas roto, / esta puerta no es la puerta / de la desesperanza y la frustración. / Esta puerta está abierta para todos. / Ven, ven, tal como seas.” Véase Rumi, Locos , Editorial Las Cuatro Fuentes, Madrid, 1997. (Nota de la Redacción). [23] The Way of Passion, p.3–4. [24] Ibid. p. 79. A Portada |
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