Cabecera_Revista
ISSN 1695-1751                                                                 Número 52 - Septiembre.2007 / Ramadan.1428
Publicidad


@  Suscríbete a ALIF NÛN
Boton_Indice
Boton_Editorial
Estimados lectores:

            El arte se ha revelado como una de las actividades humanas que a lo largo de la historia mejor ha contribuido a romper las barreras de los prejuicios raciales y culturales. Puesto al servicio del poder, el arte se convierte en una terrible herramienta de propaganda, pero cuando cumple su verdadera función, estimula la creatividad y el espíritu humanos y permite que el autor de la obra trascienda su condición individual y llegue a ser universal.
        En el presente número de Alif Nûn trataremos de ilustrar cómo la actividad artística, en sus diversas vertientes, ha servido de puente de unión entre el mundo árabo-islámico y el occidental, enriqueciéndose cada uno de ellos con las aportaciones artísticas del otro. El primer artículo nos muestra el impacto que la moderna literatura occidental ha tenido en la literatura árabe del siglo XX, y el modo en el cual los autores árabes han asimilado esta influencia para crear algo nuevo, con una personalidad y un genio propios. Sin dejar de lado la literatura, en nuestro segundo artículo nos trasladamos en el tiempo para tratar sobre ese lenguaje mestizo que fue la literatura aljamiada, fruto de la síntesis cultural que llevaron a cabo las comunidades mudéjar y morisca en la Península Ibérica. Estos mismos mudéjares y moriscos fueron quienes cruzaron el Océano Atlántico y se instalaron en toda América Latina, llevando con ellos la impronta de su peculiar artesanía y arquitectura, la cual se refleja en buena parte de las características del arte colonial americano, tal y como explica en detalle el tercer artículo del mes. Sin abandonar América, nuestro cuarto y último artículo analiza el impacto de la presencia de las comunidades árabes emigradas durante el siglo XX a las distintas sociedades latinoamericanas y su reflejo en la literatura de aquel continente, mostrando las diferentes posturas hacia lo árabe que se han dado entre los más destacados escritores hispanoamericanos.

La Dirección.
Literatura Arabe Moderna y Occidente

            Los árabes y occidente: una larga y complicada historia, y como tal tiene mucho de conflicto, y mucho de amor y odio. La relación es tan vieja como el Islam: la atracción y la repulsión han coexistido de un modo alentador, y a veces de un modo trágico.
               Hubo un tiempo, hace siglos, cuando “árabes y occidente” significó guerras en España, Sicilia o Tierra Santa, pero también supuso que los árabes impartieran sus enseñanzas a occidente. No hace mucho, hubo un tiempo en el que “árabes y occidente” supuso una coincidencia de intereses casi total, una cooperación en los esfuerzos por un orden mundial soñado por los árabes con el comienzo de este siglo, sólo para quedar defraudados veinte años más tarde. Sin embargo, aunque por diferentes motivos y a unos niveles insospechados, la relación nunca ha dejado de existir. Hace algo más de cien años, los árabes comenzaron a respetar a occidente: deseaban ponerse al nivel del mundo moderno. Occidente apreció esto, pero estaba más interesado en las colonias, el comercio y las influencias políticas. Este es el modo en el cual las fuerzas históricas actúan: la relación entre naciones y entre culturas no es un simple intercambio. Sin embargo, aunque de distinta manera, ambas partes se enriquecieron en cierto modo. Mientras que, por motivos económicos y estratégicos, occidente fue reemplazando poco a poco a los otomanos en el mundo árabe; los árabes resurgieron de nuevo como nación, inspirados no sólo en su propia historia antigua, sino en la historia de las mismas naciones occidentales. Los ideales de la revolución francesa, el liberalismo y la democracia parlamentaria de Inglaterra, o la unificación de Italia y de Alemania fueron todos ellos ejemplos a imitar. De este modo, la formación intelectual para los árabes fue, ante todo, una fuerza política. Mientras los poderes occidentales estaban ocupados en crear Estados árabes bajo su dominio, los pueblos árabes buscaban cada vez más en su propia tradición. Y todo lo que aprendieron de occidente hasta finales del siglo XIX lo pusieron al servicio de su propia recuperación. Para los árabes, la época moderna había comenzado. Y fueron unos comienzos repletos de esfuerzos, conflictos y entusiasmo.
              
               
Lengua y Literatura aljamiadas

            La palabra “aljamiado” procede del vocablo árabe ‘aŷamî, que hace referencia a “todo lo que no es árabe”. En un contexto lingüístico, se denomina ‘aŷamî a toda aquella lengua que no es el árabe, y en el caso de al-Andalus, las lenguas ‘aŷamî o aljamiadas son el conjunto de todas las lenguas romances habladas en la Península Ibérica por las comunidades musulmanas.
            Ciertamente, el mapa lingüístico de la Península Ibérica a la llegada del Islam a comienzos del siglo VIII merecería un estudio más detallado. Se sabe que el territorio donde se hablaba la lengua vasca era mucho más amplio que en la actualidad y que algunas lenguas semíticas como el fenicio, muy similar al árabe, podrían haber sobrevivido de un modo u otro en algunos lugares de la costa levantina.
            La evolución de la lengua romance dentro de la comunidad musulmana de al-Andalus dependió en gran medida del modo en el cual fue introducida la lengua árabe en la Península, a la sazón su más importante competidora. Si, como algunos afirman, se hubiera producido una invasión árabe a gran escala y un desplazamiento de la población autóctona a manos de los presuntos invasores, la lengua romance hubiese permanecido viva solamente dentro de una minoría indígena sin influencia sobre la masa de los ocupantes . Este es el caso, por ejemplo, de Estados Unidos, Canadá, Australia o Argentina, donde las lenguas presentes antes de las invasiones europeas han desaparecido casi por completo, sin que exista apenas influencia mutua entre el castellano o el inglés hablado en aquellos países y las distintas lenguas indígenas, más allá de unos pocos topónimos.
  
               
           
Arte Mudéjar

        El arte mudéjar es fruto del trabajo e instinto artístico de los artesanos musulmanes que siguieron viviendo en los pueblos y ciudades del centro y noreste de España, donde practicaban sus oficios tradicionales aún después de la Reconquista de sus territorios por los norteños castellanos y aragoneses. Durante los siglos XVI y XVII muchos de estos artesanos fueron contratados y emigraron a las colonias españolas en las Indias, tales como México, el Alto Perú (ahora Bolivia) , Nueva Granada (hoy Colombia), Guatemala o Cuba. En estos países los edificios públicos llevan hoy día claros indicios del decorado mudéjar en sus azulejos y baldosas, y en sus rejas de hierro forjado o en su carpintería . Esta influencia sigue hasta hoy en el trabajo de sus descendientes, los artesanos contemporáneos, cuyo talento se manifiesta en las plazas, mercados y edificios públicos de América latina. En los Estados Unidos se encuentra este estilo en las “misiones” de California y Nuevo México, en los hoteles turísticos construidos por los ferrocarriles en la Florida a principios del siglo XX, y en mucha de la rica yesería en el interior de los primeros cines.
        Durante el periodo de gloria árabe, la Península Ibérica formaba parte de un mundo más amplio que se extendía desde el Atlántico hasta las fronteras de China, al otro lado de Asia. El idioma árabe representaba un símbolo vivo de esta unidad islámica y pan-arábiga que vinculaba el mundo intelectual de aquella época. En estos siglos, la cultura hispana se recordaba en árabe, mientras que Córdoba, la capital andalusí durante tres siglos (756-1030), fue la ciudad más brillante de Europa y la cuna de escritores, artistas, estadistas y eruditos célebres.
         
                   
Presencia Arabe Literatura Latinoamericana

            Dentro de la historia que se nos enseña en Latinoamérica, se ignora por completo la presencia árabe en España; lo que ella ha significado durante tantos siglos de permanencia. De manera que muy poco sabemos de cierto pasado de la España árabe, como si se tratara de ocultar; aunque a todas luces es espléndido, ya que su legado aún perdura en nuestro lenguaje, como ha dicho el poeta, escritor y dramaturgo Antonio Gala en el prólogo a la Antología de relatos marroquíes , publicada en Granada en 1985: “A centenares, las más sonoras palabras de nuestro idioma son árabes”. La misma influencia observamos en lo que clásicamente se ha denominado las Bellas Artes, así como en la arquitectura y ciertas tradiciones. Es como si este pasado se nos haya ocultado por un olvido, que yo lo estimo intencionado, porque no es posible que a tantos profesores de historia no se les ocurra hacer referencia a los alumnos de lo que ha sido en España palanca de la historia y la cultura.
             Es interesante lo que nos dice la investigadora Luce López-Baralt en su libro Huellas del Islam en la literatura española (de Juan Ruiz a Juan Goytisolo) : “Muchos libros griegos, como los de Galeno, se salvan para Occidente sólo gracias a la traducción árabe. La Retórica y la Poética de Aristóteles y los Diálogos de Platón son lecturas comunes para estos intelectuales privilegiados: a través de Avicena y de Averroes sabemos que el aristotelismo y el neoplatonismo pasan a Europa (verbigracia, a Santo Tomás) e influyen en ella. Esta admirable labor de traducción, que dura generaciones enteras, será, como señala acertadamente José Muñoz Sendino, el ejemplo que siga en España Alfonso X ‘el Sabio’, tan ‘oriental’ en este sentido. Mientras Al-Rashid y Al-Ma´amün de Bagdad estudiaban la filosofía griega y persa y la hacían traducir, su contemporáneo en Occidente, Carlomagno, se esforzaba por aprender a escribir su nombre. Este detalle elocuente nos habla de los distintos grados de civilización que habían alcanzado Occidente y Oriente por aquellos siglos.”

               
Actividades Culturales
 Para ver las diferentes actividades culturales pulse aquí
Boton_Poema

LLENÉ UNA COPA CON MIS PALABRAS

Llené una copa con mis palabras,
las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer
y las escancié generosamente
en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.
Y dijeron amor y la mejor broma,
y el deseo se tornó en palabras
que salían de gargantas de oro, de gargantas de plata,
en las que tarareaban las palabras
y hacían albórbolas en las bodas de nuestras aldeas...
Llené una copa con mis palabras,
las destilé, las hice fermentar, las dejé envejecer
y las escancié generosamente
en las bocas de quienes las deseaban para expresarse.
Y dijeron odio y la broma más amarga,
y la puñalada se tornó palabra
que salía de gargantas de cobre, de gargantas de plomo.
En ellas se carcajeaban las palabras, ladraban,
y ladraban las prostitutas en los arrabales de la ciudad.
Este es nuestro vino: nuestras palabras destiladas
para que peregrinen por nuestras entrañas,
para que las sintamos bullir en nuestra sangre,
para que nos aterren las visiones.
Escanciamos las palabras con cicatería
a quienes nos aman y a quienes nos odian
y les sueltan, como el vino,
el corazón y la lengua.
Os mantenemos ocupados,
al menos durante una noche,
con nuestras entrañas, nuestra sangre y nuestras visiones.

  Yabra Ibrahim Yabra
  "Tammuz fi-l-madina"
  


BOLETÍN DE NOVEDADES EDITORIALES   @ manténgase informado !


Las opiniones expresadas en los artículos representan el punto de vista de su autor y no necesariamente el del Editor.
Servicio gratuíto de la Revista Alif Nûn enviado a suscriptores de libreria-mundoarabe.com
Para suscribirse, modificar datos, darse de baja o insertar publicidad, escríba a:
Alifnun.Altas@libreria-mundoarabe.com
Alifnun.Bajas@libreria-mundoarabe.com
**************
Si desea colaborar enviando algún artículo puede hacerlo a:
kalamo@libreria-mundoarabe.com
© KÁLAMO LIBROS, S.L. Copyright, Madrid 2007 - Ap. Correos 41018 - 28080 MADRID  (España)