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ISLAM E HINDUISMO
Mohamed Alí Herrera
Las relaciones entre el Islam y otras religiones o concepciones metafísicas son de una importancia crucial para establecer las líneas principales del Movimiento Islámico. Cualquier error en este sentido producirá consecuencias muy negativas para éste. Algunas opiniones recientes de escritores
y periodistas comprometidos con el Movimiento
Islámico han expresado concepciones muy
negativas del Hinduismo, en concreto, ellos atribuyen
el colapso y la desintegración en la India
a la presencia social del Hinduismo, especialmente a la
supervivencia del sistema de castas. Podemos decir incluso
que ellos sugieren que el Islam y el Hinduismo son incompatibles. No hace falta decir que cualquier análisis
profundo de la sociedad debe partir de una
profunda comprensión de los principios metafísicos,
lo que es decir, el trasfondo de la filosofía
profética (hikma itâhiyya). En
este sentido, nos detendremos en algunos aspectos importantes
que nos permitirán aclarar nuestro tema. Todas las religiones sagradas -Zoroastrismo,
Judaísmo, Cristianismo y otras- y
concepciones metafísicas -Taoísmo,
Budismo, Hinduismo, etc.- y por supuesto, Islam, que
participa de ambos conceptos, es decir, como religión
y concepción metafísica, tienen absolutamente
la misma esencia (haqîqa).
De hecho, únicamente cambian sus leyes (sharî'a)
y manifestaciones externas, dependiendo de las circunstancias,
mentalidad, punto de vista y de las condiciones de
los tiempos. Así, la única superioridad
del Islam -no en el sentido de un mensaje para todos los tiempos,
sino en el sentido del mensaje específico al Profeta
Muhammad (p.b.)- es una adaptación a la mentalidad
y circunstancias actuales, como le corresponde a la última
religión revelada, aparte del hecho de que su Libro
Sagrado no ha sufrido cambio alguno. No es éste el
lugar para argumentar sobre esto. Daremos únicamente algunas
breves referencias sobre ello. Allâh dice en el Sagrado Corán:
"DECID: CREEMOS
EN DIOS Y EN LO QUE SE NOS HA REVELADO, EN LO QUE SE
REVELÓ A ABRAHAM, ISMAEL, ISAAC, JACOB Y LAS TRIBUS,
EN LO QUE MOISÉS, JESÚS Y LOS PROFETAS RECIBIERON
DE SU SEÑOR. NO HACEMOS DISTINCIÓN ENTRE NINGUNO
DE ELLOS Y NOS SOMETEMOS A ÉL" (2:136). Y en la sûrah "La Familia
de Imran" Él dice:
"HAY ENTRE LA
GENTE DE LA ESCRITURA QUIENES CREEN EN DIOS Y EN LA
REVELACIÓN HECHA A VOSOTROS Y A ELLOS. HUMILDES
ANTE DIOS, NO HAN MALVENDIDO LOS SIGNOS DE DIOS. ÉSOS
TENDRÁN SU RECOMPENSA JUNTO A SU SEÑOR.
DIOS ES RÁPIDO EN AJUSTAR CUENTAS." (3:199).Respecto a nuestro tema actual, o sea,
el Hinduismo, no sólo no podemos considerarlo
una creencia politeísta sino, por el contrario,
en los más importantes libros de Hinduismo,
tales como los Upanishad y el
Baghavad Gita, se encuentra la más
precisa exposición de la unidad de Dios (tawhîd)
y la más elevada moral[1]. Es importante
señalar que, cuando los musulmanes gobernaron la
India, especialmente durante el Sultanato de Akbar, el más
famoso gobernante musulmán de la India, los hindúes
fueron considerados "gentes de la Escritura" (Ahlu-l-kitáb)
y, a cambio del pago de sus impuestos (dimma), protegidos
por el gobierno islámico. Hay un gran número
de estudios islámicos de sabios musulmanes sobre Hinduismo
en este sentido. Mirzâ Mazhar Jân Jânân,
un santo naqshabandî, considera
los Vedas libros inspirados por Dios. De mayor importancia
son los estudios del Emir Dârâ Shukûh que,
durante el periodo Mogol tradujo al árabe el Baghavad
Gita y los Upanishad, escribiendo sobre
ellos: "contienen la esencia de la unidad". Muestra en su Mayma`
al-baharayn que también encontramos sabios como
el famoso al-Birûnî, Mîr Findiriskî o
Ghawth Alî Shâh y otros muchos. Todos ellos, además
del hecho de que fueron pioneros en la historia comparada de las
religiones, hicieron estudios tan precisos y fiables sobre Hinduismo,
que incluso los sabios hindúes modernos han recurrido
a ellos para completar partes perdidas de sus libros sagrados.
Otros sabios musulmanes han considerado al hinduismo la religión
de Adán (a.s.), es decir, la religión matriz.
Algunos, como el Sheij Sufí Abd al-Karîm al-Yîlî,
han relacionado la casta sacerdotal Brahamâna
con Ibrahîm (a.s.), considerado en el Islam el padre
de la religión unitaria, hanifi. Debemos añadir ahora que en el
Baghavad Gita la consecución
del Conocimiento Supremo se realiza a través
de la exposición del sistema de castas. Por tanto,
podemos decir que el sistema de castas está íntimamente
unido al Hinduismo. Atacar a las castas es atacar
al Hinduismo, y destruir las castas es destruir el Hinduismo.
Aunque, en realidad, las castas sólo pueden ser
destruidas en su manifestación social, porque, de hecho,
las castas son la jerarquía cósmica de los
seres (no únicamente seres humanos) y las castas sociales
no son más que una manifestación de este
principio cósmico, y por supuesto, ningún principio
cósmico o natural puede ser destruido, únicamente
puede ser negado. De hecho, ninguna ideología que
surja de la conjetura o razonamiento "individual" -por ello
limitado y basado en los sentidos- o meramente de los deseos,
puede en ningún caso captar la realidad profunda de la
naturaleza de las cosas. Únicamente a través
de la revelación (wahî), inspiración
divina (ilhâm) o un proceso real intelectual (àql)
podemos conocer la esencia profunda de las cosas. En verdad,
respecto a las modernas exposiciones mentales, ni siquiera podemos
usar con propiedad la palabra "ideología", porque el
pensamiento moderno occidental no capta "ideas" en su significado
verdadero, sino únicamente deseos vehementes o aspiraciones
sentimentales[2]. La jerarquía de los seres en general,
y de los seres humanos en particular, es descrita
muchas veces en el Corán. Como ejemplo de
esto último podemos citar: "ÈL ES QUIEN OS HA HECHO SUCESORES EN LA
TIERRA Y QUIEN OS HA DISTINGUIDO EN CATEGORÍA
(DARAYÂT) A UNOS SOBRE OTROS, PARA PROBAROS
EN LO QUE OS HA DADO;..."(6:165). "...., NOSOTROS
LES DISPENSAMOS LA SUBSISTENCIA EN LA VIDA DE AQUÍ
Y ELEVAMOS LA CATEGORÍA DE UNOS SOBRE OTROS PARA
QUE ÉSTOS SIRVIERAN A AQUELLOS...." (43:32).
Las castas (varna[3])
son en primer lugar grados espirituales, en segundo lugar, posiciones
mentales, y todo ello tiene su reflejo en el Hinduismo en las
castas sociales. Las castas no son sino una aptitud
y una tendencia vocacional para desarrollar un rol social,
armonicamente una con otra y están determinadas por la naturaleza
intrínseca de cada ser, que surge con el nacimiento (khati[4]). Conviene
aclarar que no podemos hacer una transferencia formal de este concepto
hindú a una sociedad islámica, porque cada religión
tiene su propia coherencia interna y no abogamos por ninguna de
las religiones. De hecho, únicamente las jerarquías
espirituales son consideradas en el Islam, mientras que las castas
sociales son formalmente ignoradas en él. No obstante, es importante
decir, que en el principio del wilâyatu-l-fqîh
del Imam Jomeini (q.s.), la piedra angular del Gobierno Islámico,
encontramos un claro reflejo del derecho de los sabios a gobernar la
sociedad, derivado de la jerarquía cósmica expresada en
el sistema de castas. Pero no es éste nuestro tema de discusión
aquí. En tanto en que en el Hinduismo el sistema de castas es formalmente
aceptado y es el fundamento del orden social, atacar las castas producirá
una confrontación abierta con el Hinduismo y, por lo tanto,
con el pueblo hindú[5]. En realidad, lo que el
sistema secular desea y busca es usar fuerzas provenientes
de otras religiones para enfrentarse al Islam. Los intelectuales
musulmanes deberían ser conscientes de esto, no servir
como piezas involuntarias de este juego. Es sorprendente observar
que la mayoría de los periodistas musulmanes se sienten
obligados a defender cualquier cultura tradicional de la marea
de la forma de vida occidental moderna. Pero en el caso del Hinduismo,
los mismos periodistas demandan que sus principios y tradiciones
deben ser reemplazados por conceptos importados de Occidente,
como igualdad, democracia, progreso, desarrollo, etc. Algunos
de ellos proponen que una prueba de "democracia" en la India
sería que un miembro de la casta alta (brahamana) aprobara
el matrimonio de su hija con un miembro de la casta inferior (shudra),
ignorando que esto sería como si un 'alim musulmán
ofreciera su hija a un incrédulo (kâfir). Además
de esto, ellos admiten que las condiciones de vida en la India, especialmente
en las ciudades, eran mejores antes de la llegada de los colonialistas,
que trajeron sus modelos sociales destruyendo el sistema tradicional
de castas. No queremos decir con
esto que ciertas actitudes de algunos grupos fanáticos,
se llamen hindúes o musulmanes, no puedan ser fuertemente
criticados o incluso combatidos, pero siempre como concepciones
degeneradas del significado verdadero de estas dos tradiciones.
Tenemos en el Islam, desgraciadamente, buenos ejemplos de fanatismo.
Podemos mencionar a wahhabies y talibanes,
productos de interpretaciones desviadas y superficiales del mensaje
que son difundidas y patrocinadas por las monarquías del
Golfo, e introducidas en el mundo islámico principalmente
a través de las más famosas universidades islámicas
Sunnîes. Podemos incluso decir que éste es
el Islam oficial y más promocionado hoy en día[6].
Este no es el tema que nos ocupa, pues nos referimos al auténtico
sentido de estas tradiciones, de las cuales, por supuesto, existen
actualmente sabios cualificados. El Islam es la única
Tradición Divina que hoy en día se opone firmemente
a la incultura o a la desculturización, en el sentido
profundo que lo comprendemos cultura, es decir, primordialmente
culto de Dios; y al mismo tiempo ofrece una alternativa político-social.
Debido a esto, las fuerzas seculares intentan reunir material
humano extraído de otras religiones para combatir al
Islam. El fracaso de las ideologías modernas impiden a
estas fuerzas seculares abastecerse de recursos humanos para la
lucha en la calle o en los campos de batalla. Por esto, es un error
crucial ignorar estas ambiciones de kufr y, por supuesto,
una concesión estratégica que únicamente
llevará al desastre. No sólo el Islam
y el Moviemiento Islámico carecen de cualquier razón
verdadera para combatir el Hinduismo, sino que, por el contrario,
el mensaje del Movimiento Islámico debe ser que el Islam
proteje a todas las religiones, incluyendo el Hinduismo, mejor
que el sistema secular occidental y la democracia, que, no
tenemos ninguna duda, intentará destruir todas ellas en su
verdadero significado. El Movimiento Islámico debe difundir
el mensaje de que, al igual que Ahlu-l-Sunna, Ahlu-l-Shía,
Sufíes y las escuelas musulmanas de jurisprudencia
(fiqh) y pensamiento son todos compatibles dentro de un
gobierno islámico, lo mismo es entre musulmanes y otras religiones.
Además de esto, el Gobierno Islámico debe garantizar
los derechos religiosos de todos, tanto de las personas religiosas
como de aquellas personas honestas no religiosas que no se oponen al
Islam. Por otra parte, queremos subrayar que no debe confundirse un
Gobierno Islámico con una comunidad islámica. Este
error ha sido cometido recientemente por algunos activistas islámicos
en Argelia, Egipto, Pakistán y algunos otros lugares, produciendo
un lógico rechazo por parte de algunos sectores sociales.
Un Gobierno Islámico, aunque inspirado por principios
islámicos, no es únicamente para musulmanes[7], sino por todo el mundo. En mi opinión, los líderes, sabios (ulamâ'), intelectuales, responsables de la educación de la sociedad, sean musulmanes o de otras religiones, deberían ser conscientes y concienciar a los demás de que sus enemigos no provienen de las otras religiones, y más bien educarlos en la fraternidad entre los creyentes. Deben percatarse de que es necesaria la unión para confrontar el sistema secular que está produciendo la quiebra y el colapso de la sociedad tradicional, destruyendo la moral, la cohesión social y familiar y la concepción tradicional de la naturaleza como templo de Dios. Deben asumir que este sistema secular, con su ideología atea, sus sistema de vida, sus eslóganes de "progreso, desarrollo, cambio", de la misma manera que sus herramientas políticas, tales como "democracia, derechos humanos, constituciones", tienen como objetivo desarraigar y subvertir el orden tradiconal inspirado por Dios para reemplazarlo por un orden designado por el hombre[8] NOTAS
[1]Sólo la más absoluta ignorancia sobre Hinduísmo puede considerarlo como una religión politeísta. Brahma (o Brahmán, en otras transcripciones) es el Único Dios. El Trimurti (triple manifestación): Brahmâ, Vishnu y Shiva son los tres principales atributos de Dios, que son: Dios Creador, Protector y Transformador. El resto de "dioses" y "diosas" son otros atributos de las fuerzas cósmicas: "Él (Brahma) es Brahmâ, Él es Shiva, Él es Indra, Él es el Inmutable, el Supremo, el Dador de Luz, Él solo es Vishnu, Él es Prâna, Él es el Tiempo y el Fuego, Él es la Luna. Él solo es todo lo que fue y será, el Eterno; conociéndole a Él, se transciende la muerte; no hay otro camino para la libertad." (Kaivalopanishad). [2]La "deseable" igualdad entre los seres humanos y los sexos pertenece a este tipo de cosas. [3]Varna significa cualidad, color, y está condicionada por la jerárquica presencia combinada de las tres gunas -las tendencias de la sustancia universal (prakriti)- las cuales son: sattva (luz), rajas (acción) y tamas (oscuridad e ignorancia). Hay cuatro castas, que ordenadas jerárquicamente son: Brahamâna (sacerdotal, intelectual); Kshatriya (real, militar); Vaisha (artesana, comercial) y Shudra (no creyentes, esclavos). Hay dos estados más, uno de ellos es superior: el estado de ativarna (fuera de las castas), que implica la liberación (moshka), y el otro inferior: el estado de confusión de castas, que es el estado en el que se encuentra la mayoría de la gente hoy en día. [4]Khati está compuesto por dos aspectos: namika y gotrika que tienen una equivalencia con el nombre y el apellido, en el sentido que namika son las características peculiares de la naturaleza del ser humano, y gotrika son las características hereditarias. A pesar de ello el erudito occidental desea cambiar de una casta a otra, lo que significaría cambiar la naturaleza creada por Dios, y esto es obviamente imposible. Si se da un aparente cambio de casta es porque alguien "descubre" su casta real. [5]Para un estudio más profundo de estos tópicos recomendamos los libros del Shaij Yahyà 'Abd el-Wahîd (René Guenon) "Introduction a l'ètude des doctrines hindues" y "L'homme et le devenir selon le Vedanta". También pueden consultar la obra titulada "Castes and Races" de Frithjof Schuon. [6]Un ejemplo muy particular de mal entendido son los movimientos de oposición wahhabí a la presencia de las fuerzas estadounidenses en Arabia, ya que no se oponen a lo que esas fuerzas representan de confrontación entre el sistema kufr y el Islam en todo el mundo, !si no porque son "Cristianos"! [7]Tenemos un claro ejemplo de esto en la Constitución de Medina elaborada por el Profeta (p.b.). [8]Este es el "Nuevo Orden", no más que una subversión satánica del régimen de Dios.
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